Tabla periódica de la ortografía

Ortografia 01

La ortografía (del latín orthographia y del griego ὀρθογραφία orthographía ‘ escritura correcta’) es el conjunto de normas que regulan la escritura. Forma parte de la gramática normativa ya que establece las reglas para el uso correcto de las letras y los signos de puntuación.

Ortografia 02

Ortografia 03

Ortografia 04

Escribir es jugar con un estambre

Estambre

“[…] el verdadero quehacer del artista literario es el de trenzar o tejer lo que desea comunicar, lograr que adquiera forma sobre su propia trama. De este modo cada una de sus oraciones llegará primero en forma de nudo para después, tras un instante de significación en suspenso, resolverse, soltarse“. Robert Louis Stevenson, Escribir. Ensayos sobre literatura (Páginas de Espuma).

Nunca había pensado en esto, que escribir es como jugar con un estambre enredado, enviciado de sí mismo, al que no se le ven las puntas pero que de pronto, sin explicación, se soluciona. Deja de ser nudo. Y fluye. Y se convierte en un párrafo o una estrofa que quizá valga la pena.

Julia Santibañez

Leer para mejorar la escritura

leer-para-mejorar-la-escritura

Si te decimos que a la mayoría de los escritores les gusta leer no te estamos revelando nada nuevo.

Pero si te decimos que TODOS los escritores deberían hacer de la lectura una de sus principales actividades, tal vez creas que estamos exagerando.

En absoluto. La lectura profunda y continua es el mejor curso de escritura que podrías estar haciendo. Y lo mejor: es gratis.

Cuando lees, mejoras tu dominio del lenguaje y aprendes a expresarte mejor. Pero también aprendes el dominio de las estructuras narrativas, la forma en que se gradúa la tensión, se dosifica la información y se disponen los acontecimientos.

Basta con que prestes atención mientras lees para que recibas un torrente de conocimiento de los mejores escritores de la historia de la literatura.

Por eso te contamos nueve maneras de utilizar la lectura para mejorar tu escritura:

1. Usa la lectura como inspiración

La inspiración es importante a la hora de escribir.

Y la lectura te proporciona toneladas de ella porque te traslada a otras épocas o a otros mundos, te presenta el punto de vista y las ideas de otras personas, te muestra una infinidad de personajes y despliega ante ti las más variopintas situaciones.

Si lees todos los días verás que las ideas para nuevas historias afluyen a ti sin parar porque tendrás un rico acervo del que hacer uso.

2. No te limites a leer libros del género que escribes

¿Escribes novela romántica o fantasía y solo lees novela romántica o fantasía? Pues déjanos decirte que haces mal.

Esa es la manera más fácil de caer en los clichés propios de cada género y escribir historias poco profundas y trilladas.

Sin embargo, cuando lees novelas de otros géneros, cuando lees las obras clásicas de la literatura universal, cuando lees obras de diferentes corrientes literarias amplías tu foco.

Tu escritura se aleja de lo que es común en tu género y adquiere originalidad, porque leer te ayudará a encontrar un estilo propio e ideas nuevas.

No te aísles en un género, atrévete a conocer la increíble diversidad que hay en los libros.

3. Lee atentamente

Estudia la historia. Profundiza en los personajes. Medita sobre cómo el escritor ha dispuesto los elementos de la trama.

Cuando leas un libro no te limites a pensar “Es bueno” o “Es malo”. Analiza por qué es bueno o malo. Qué partes son las que te han gustado y por qué, o qué partes te han parecido flojas y por qué. Pregúntate cómo podría haberse hecho mejor.

Los libros, para un escritor, nunca son mero entretenimiento, sino que son una fuente inagotable de conocimiento.

Si quieres aprender a leer con profundidad y desarrollar tu juicio para captar lo bueno y lo malo de cualquier lectura, apúntate hoy mismo al Curso de Crítica Literaria. Verás que tu nivel de lectura sube y tu escritura mejora casi desde el primer momento.

4. Disfruta

Leer es divertido, así que disfruta cuando lo hagas.

Sí, acabamos de decir que se debe leer con atención. Y no es mentira.

Pero verás que cuanto más leas, más fácil te resultará realizar un análisis de la lectura en paralelo, mientras simplemente te limitas a disfrutar con la historia.

Tu cerebro entrenado captará los aciertos y los errores de la trama de forma casi inconsciente y cuando escribas sabrás replicarlos o evitarlos en tus propias historias.

Y todo ello mientras te lo pasas bien mientras lees. ¿No es fantástico?

5. Lee los libros consagrados

Literalmente hay millones de libros por leer. Y su número aumenta día a día.

Pero la vida es corta.

Así que lo mejor es dedicarse a aquellos libros que vienen avalados por el marchamo de haber gustado a miles de lectores y críticos literarios.

Puesto que los libros son la mejor escuela de escritura, ¿por qué no aprender de los mejores?

6. Lee libros malos

Se dice que no hay libro tan malo que no sea posible aprender algo de él. Y en efecto es así.

Los malos libros son ejemplos vivos de cómo no escribir.

¿El personaje es poco interesante? ¿Las situaciones inverosímiles? ¿No hay conflicto? ¿Las cosas se solucionan como por arte de magia?

Aunque te cueste, no abandones una mala lectura y toma buena nota de sus fallos, errores y defectos para evitar cometerlos en tus propias novelas.

7. Abre tu mente

Abrir la mente es precisamente uno de los principales beneficios de la lectura.

Lee dispuesto a encontrar nuevas y extrañas técnicas de escritura. A hacerte preguntas. A poner a prueba tus ideas.

Abre tu mente y saca tus propias conclusiones sobre lo que está bien y lo que está mal a la hora de escribir.

8. Cuestiónatelo todo

Esto está estrechamente relacionado con la idea de leer atentamente, y es un tema realmente importante.

Ya sea que leas un clásico consagrado o el último bestseller, cuestiónatelo todo.

Preguntarte sobre la intención del escritor al plantear de una determinada manera la trama o interrogarte sobre la motivación de los personajes, te permitirá hacer lo mismo en el momento en que te pongas a escribir.

¿Por qué elegir esa forma de contar la historia y no otra? ¿Por qué tu personaje prefiere el amor en lugar de la riqueza?

Solo cuestionando una y otra vez las decisiones que tomes lograrás dar con la mejor manera de contar aquello que quieres contar.

9. Lee libros que te enriquezcan

Un libro es el reflejo de su autor.

Si deseas escribir un libro con significado, debes conseguir que tu propia vida sea significativa.

Se trata de no conformarse y buscar las respuestas a las grandes preguntas que el hombre se hace desde que pisa la Tierra.

¿Dónde hallar la felicidad? ¿Cómo afrontar nuestra mortalidad? ¿Por qué el amor nos completa? ¿Cómo superar el dolor?

Muchos antes que tú se han planteado esas preguntas y han tratado de resolverlas en sus libros. Léelos. Aprenderás mucho, reflexionarás mucho y adquirirás un bagaje que se reflejará en tus obras.

Serás capaz de inspirar a otros, como antes otros te inspiraron a ti.

Ya lo sabes, un libro no solo puede entretener, también puede enseñarte un montón de cosas que te ayudarán a ser mejor persona y, además, mejor escritor.

Escribir en la universidad

“No puedes aprender a escribir en una universidad. Es un lugar muy malo para los escritores porque los profesores siempre piensan que saben más que uno, y no es cierto. Ellos tienen muchos prejuicios. Digamos: a ellos les gusta Henry James, pero ¿qué pasa si no quieres escribir como Henry James? (…) La biblioteca, por otro lado, no tiene límites. La información está ahí para que la interpretes. No hay nadie que te diga que pensar, que te diga si eres bueno o no. Lo descubres por ti mismo.” 

Ray Bradbury

El absurdo del pleonasmo

Pleonasmo

En torno al Pleonasmo se encuentran cosas divertida. Les dejo un texto. Se dice que está escrito por un “Anónimo desconocido” para empezar con el primer pleonasmo.

Todos los que hablamos español (o casi todos) sufrimos de “pleonastitis”, una dolencia congénita para la cual no se conocen ni vacunas, ni antibióticos. No tiene cura, tampoco nos mata. Pero, cuando no se controlada, molesta (y bastante) a quien convive con el paciente. El sintoma de esta dolencia es la verbalización de pleonasmos (o redundancias) que, con o objeto de reforzar una idea, acaban por conferirle un sentido casi siempre patético.

El diccionario lo define así: PLEONASMO es el uso innecesario de una o más palabras que se añaden a una oración con la idea de hacerla más clara, pero no aporta expresividad ni añade nada nuevo al significado de la frase. En resumen en una redundancia : se repite de forma distinta lo ya dicho. La redundancia no cumple ninguna función; por eso su uso no está justificado. Aquí algunos ejemplos:

  • “Persona humana”. Una persona es un ‘individuo de la especie humana’.
  • “Prever con antelación”. Prever es ‘ver con anticipación’.
  • “Un mendrugo de pan”. Un mendrugo es un ‘pedazo de pan duro o desechado’.
  • “Volver a insistir”: Insistir significa ‘repetir o hacer hincapié en algo’.
  • “Losa de piedra”. Una losa es una ‘piedra llana’.
  • Añadir es agregar después.
  • No se puede añadir/agregar antes.
  • “Progresar positivamente”. Progresar implica positividad; significa ‘avanzar, mejorar, hacer adelantos en determinada materia’.
  • “Pequeña casita”. El sufijo –ita tiene valor diminutivo.
  • “Nexo de unión”. Nexo equivale a ‘unión, lazo, nudo’.
  • “Accidente fortuito” – un accidente es fortuito o no es accidente.
  • “Avanzar hacia delante” – no es idiomático, ¿acaso se puede avanzar hacia atrás?
  • “Hecho real” – si no es real, no es hecho.
  • “Obsequio gratuito” – si no es gratuito, no es obsequio.
  • “Pensar para sí” – no se puede pensar para otro.
  • “Polos opuestos” – los polos son opuestos por definición.
  • “Supuesto hipotético” – todo supuesto es hipotético.
  • “Testigo presencial” – todo testigo es presencial.
  • “Tubo hueco” – si no es hueco, no es tubo.
  • “Acceso de entrada” – Acceso significa entrada o paso.
  • “Buena Ortografía” – Ortografía es la “correcta escritura”, por lo que “buena” es innecesario.
  • “Cita previa” – Una cita siempre tiene que haber sido previamente acordada.
  • “Protagonista principal” – El protagonista, siempre es el personaje principal
  • “Lapso de tiempo” – Lapso es un período de tiempo transcurrido.

Y los más comunes:

  • Salir al exterior
  • Conclusión final
  • Demencia cerebral
  • Vuelvo a reiterar
  • Colaborar junto
  • Divisas extranjeras
  • Utopía inalcanzable
  • Olvido involuntario
  • Mitades iguales
  • Gritar alto
  • Arde en llamas
  • Estrenar por primera vez
  • Relación bilateral entre dos países
  • Voy a salir afuera
  • Le vuelvo a repetir

No se encierre, porque si piensa que por quedarse en casa estará a salvo de la “pleonastitis”, tengo otra notícia para usted. Y es que la televisión es, con “certeza absoluta”, la “principal protagonista” de la propagación de este virus.