Leer para mejorar la escritura

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Si te decimos que a la mayoría de los escritores les gusta leer no te estamos revelando nada nuevo.

Pero si te decimos que TODOS los escritores deberían hacer de la lectura una de sus principales actividades, tal vez creas que estamos exagerando.

En absoluto. La lectura profunda y continua es el mejor curso de escritura que podrías estar haciendo. Y lo mejor: es gratis.

Cuando lees, mejoras tu dominio del lenguaje y aprendes a expresarte mejor. Pero también aprendes el dominio de las estructuras narrativas, la forma en que se gradúa la tensión, se dosifica la información y se disponen los acontecimientos.

Basta con que prestes atención mientras lees para que recibas un torrente de conocimiento de los mejores escritores de la historia de la literatura.

Por eso te contamos nueve maneras de utilizar la lectura para mejorar tu escritura:

1. Usa la lectura como inspiración

La inspiración es importante a la hora de escribir.

Y la lectura te proporciona toneladas de ella porque te traslada a otras épocas o a otros mundos, te presenta el punto de vista y las ideas de otras personas, te muestra una infinidad de personajes y despliega ante ti las más variopintas situaciones.

Si lees todos los días verás que las ideas para nuevas historias afluyen a ti sin parar porque tendrás un rico acervo del que hacer uso.

2. No te limites a leer libros del género que escribes

¿Escribes novela romántica o fantasía y solo lees novela romántica o fantasía? Pues déjanos decirte que haces mal.

Esa es la manera más fácil de caer en los clichés propios de cada género y escribir historias poco profundas y trilladas.

Sin embargo, cuando lees novelas de otros géneros, cuando lees las obras clásicas de la literatura universal, cuando lees obras de diferentes corrientes literarias amplías tu foco.

Tu escritura se aleja de lo que es común en tu género y adquiere originalidad, porque leer te ayudará a encontrar un estilo propio e ideas nuevas.

No te aísles en un género, atrévete a conocer la increíble diversidad que hay en los libros.

3. Lee atentamente

Estudia la historia. Profundiza en los personajes. Medita sobre cómo el escritor ha dispuesto los elementos de la trama.

Cuando leas un libro no te limites a pensar “Es bueno” o “Es malo”. Analiza por qué es bueno o malo. Qué partes son las que te han gustado y por qué, o qué partes te han parecido flojas y por qué. Pregúntate cómo podría haberse hecho mejor.

Los libros, para un escritor, nunca son mero entretenimiento, sino que son una fuente inagotable de conocimiento.

Si quieres aprender a leer con profundidad y desarrollar tu juicio para captar lo bueno y lo malo de cualquier lectura, apúntate hoy mismo al Curso de Crítica Literaria. Verás que tu nivel de lectura sube y tu escritura mejora casi desde el primer momento.

4. Disfruta

Leer es divertido, así que disfruta cuando lo hagas.

Sí, acabamos de decir que se debe leer con atención. Y no es mentira.

Pero verás que cuanto más leas, más fácil te resultará realizar un análisis de la lectura en paralelo, mientras simplemente te limitas a disfrutar con la historia.

Tu cerebro entrenado captará los aciertos y los errores de la trama de forma casi inconsciente y cuando escribas sabrás replicarlos o evitarlos en tus propias historias.

Y todo ello mientras te lo pasas bien mientras lees. ¿No es fantástico?

5. Lee los libros consagrados

Literalmente hay millones de libros por leer. Y su número aumenta día a día.

Pero la vida es corta.

Así que lo mejor es dedicarse a aquellos libros que vienen avalados por el marchamo de haber gustado a miles de lectores y críticos literarios.

Puesto que los libros son la mejor escuela de escritura, ¿por qué no aprender de los mejores?

6. Lee libros malos

Se dice que no hay libro tan malo que no sea posible aprender algo de él. Y en efecto es así.

Los malos libros son ejemplos vivos de cómo no escribir.

¿El personaje es poco interesante? ¿Las situaciones inverosímiles? ¿No hay conflicto? ¿Las cosas se solucionan como por arte de magia?

Aunque te cueste, no abandones una mala lectura y toma buena nota de sus fallos, errores y defectos para evitar cometerlos en tus propias novelas.

7. Abre tu mente

Abrir la mente es precisamente uno de los principales beneficios de la lectura.

Lee dispuesto a encontrar nuevas y extrañas técnicas de escritura. A hacerte preguntas. A poner a prueba tus ideas.

Abre tu mente y saca tus propias conclusiones sobre lo que está bien y lo que está mal a la hora de escribir.

8. Cuestiónatelo todo

Esto está estrechamente relacionado con la idea de leer atentamente, y es un tema realmente importante.

Ya sea que leas un clásico consagrado o el último bestseller, cuestiónatelo todo.

Preguntarte sobre la intención del escritor al plantear de una determinada manera la trama o interrogarte sobre la motivación de los personajes, te permitirá hacer lo mismo en el momento en que te pongas a escribir.

¿Por qué elegir esa forma de contar la historia y no otra? ¿Por qué tu personaje prefiere el amor en lugar de la riqueza?

Solo cuestionando una y otra vez las decisiones que tomes lograrás dar con la mejor manera de contar aquello que quieres contar.

9. Lee libros que te enriquezcan

Un libro es el reflejo de su autor.

Si deseas escribir un libro con significado, debes conseguir que tu propia vida sea significativa.

Se trata de no conformarse y buscar las respuestas a las grandes preguntas que el hombre se hace desde que pisa la Tierra.

¿Dónde hallar la felicidad? ¿Cómo afrontar nuestra mortalidad? ¿Por qué el amor nos completa? ¿Cómo superar el dolor?

Muchos antes que tú se han planteado esas preguntas y han tratado de resolverlas en sus libros. Léelos. Aprenderás mucho, reflexionarás mucho y adquirirás un bagaje que se reflejará en tus obras.

Serás capaz de inspirar a otros, como antes otros te inspiraron a ti.

Ya lo sabes, un libro no solo puede entretener, también puede enseñarte un montón de cosas que te ayudarán a ser mejor persona y, además, mejor escritor.

Escribir en la universidad

“No puedes aprender a escribir en una universidad. Es un lugar muy malo para los escritores porque los profesores siempre piensan que saben más que uno, y no es cierto. Ellos tienen muchos prejuicios. Digamos: a ellos les gusta Henry James, pero ¿qué pasa si no quieres escribir como Henry James? (…) La biblioteca, por otro lado, no tiene límites. La información está ahí para que la interpretes. No hay nadie que te diga que pensar, que te diga si eres bueno o no. Lo descubres por ti mismo.” 

Ray Bradbury

Descripción de imágenes

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A la hora de describir una imagen es fundamental seguir un orden y ser coherente. Antes de lanzarte a hablar, observa detenidamente la imagen, fíjate en los detalles, piensa en lo que vas a decir y por dónde quieres empezar. Para no caer en descripciones caóticas evita frases como “En la imagen hay un chico rubio, se está tomando un helado de chocolate y tiene los ojos azules, una camiseta de manga corta y el pelo rizado.” No olvides enriquecer tu descripción con adverbios de cantidad (la mujer está bastante preocupadaestá lloviendo muchísimo…) y adjetivos calificativos  (lleva una camiseta de manga corta rosa y un poco viejala calle es estrecha y oscura…).

Normas para escribir crónicas

CronicaMartín Caparrós nació en Buenos Aires, en 1957; es escritor y periodista, ganador de premios como el Planeta y el Rey de España. Con pocos más datos se presenta él mismo en su blog, aunque en su carrera suma premios y reconocimientos, como director de revistas, locutor en radio y televisión y, sobre todo, autor de reportajes de viaje por los que ha sido calificado como “el mejor cronista actual de América Latina”. Su visión de la crónica y sus posibilidades narrativas puede resumirse en estas diez normas, elaboradas a partir de una charla de Caparrós en la Universidad de Zaragoza y uno de los textos más citados del periodista: su ponencia en el IV Congreso Internacional de la Lengua Española, titulada precisamente “Por la crónica”.

  1. Hacer literatura. Aprovechar las posibilidades del lenguaje la capacidad de hacer aquello que no puede la imagen: armar un clima, crear un personaje, pensar una cuestión.
  2. Sumar a la escritura, la mirada: el cronista debe saber que todo lo que se le cruza puede ser materia de su historia. Por tanto debe mantener una atención constante, de cazador primitivo, atento permanentemente a que salte la liebre.
  3. Buscar no lo extraordinario, sino el interés de lo cotidiano. Si la información tradicional consiste en contar lo que le pasa a la poca gente que tiene poder, la crónica apuesta por encontrar en lo común lo que merece la pena ser contado y conseguir que el lector se interese. El efecto aleph (por el cuento de Borges) se puede producir en cualquier lugar: desde cualquier punto se puede ver el mundo.
  4. Documentarse, teniendo en cuenta que con Google la clave ha pasado de ser encontrar datos a desechar datos, pero saber que la base de la crónica es el choque entre lo que esperamos y lo que encontramos.
  5. Escribir en primera persona. No, necesariamente, en primera persona gramatical, sino mostrando sin miedo que hay un yo que cuenta; ser honesto, pero no pretender que lo que se cuenta es la única verdad, sino una de las miradas posibles.
  6. No confundir escribir en primera persona y escribir sobre la primera persona. El cronista que habla más de sí que del mundo deja de ser cronista.
  7. No sintetizar lo que -se supone- sucedió, sino ponerlo en escena. Dejar que el lector reaccione, no decirle cómo debe reaccionar: No decir “la escena era conmovedora”, sino hacerlo ver.
  8. Permitirse la duda.
  9. Buscar siempre nuevas formasde contar la vida.
  10. Negarse a convertirse en la guinda del pastel, el adorno en la máquina de crear realidad que son los medios. La crónica será marginal o no será.

Para ver cómo lleva a la práctica sus propios principios Martín Caparrós, solo queda leer algunas de sus crónicas de viajes o su blog Pamplinas, que publica regularmente en El País.

Redacción: construcción de párrafos

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Un párrafo es la mínima unidad de redacción que explica y desarrolla el significado de una idea. Un párrafo generalmente tiene tres partes: la oración principal, las oraciones argumentativas y la oración concluyente; todas ellas contienen la misma palabra clave o idea clave que controla la información en el resto del párrafo. Un párrafo es un conjunto de oraciones que desarrollan una idea y está separado por un punto y aparte. Puede contener varias oraciones señaladas por puntos o por puntos y comas y constituye la columna vertebral de un texto.

parrafo

Existen estrategias y técnicas básicas que se pueden usar para producir un escrito con efectividad. En general, en las tareas como estudiante o profesional se requiere escribir párrafos, ensayos, monografías y tesis de extensión y contenido variable y diferente. Los párrafos y los ensayos deben contener ideas principales y adicionalmente mayor explicación o desarrollo de las mismas.

Tipos de párrafos

Una primera división es la siguiente:

  • Párrafos descriptivos. Se usan para:
    • Describir
    • Establecer características de cosas, personas, situaciones
    • Abundar en aspectos que se quiere destacar
    • Explicar una idea o definir un personaje
  • Párrafos narrativos. Son los que:
    • Cuentan hechos o procesos a partir de un objeto o sujeto central
    • Permiten la lectura y desarrollo de las ideas
    • Se usan en textos científicos y literarios
    • Caracterizan a los periódicos o cuentos, llevan orden cronológico de afirmaciones e informaciones
    • No necesitan garantía
  • Párrafos Argumentativos: Son los que:
    • Definen ideas o conceptos
    • Tienen como objetivo persuadir al lector de la idea exacta
    • En los que el autor fundamenta su postura o afirmaciones con relación a una idea
    • Cuya estructura es compleja, se relacionan párrafos descriptivos o narrativos
    • Se establece una premisa, tesis, supuesto y se señalan razones. Se citan autores, cifras, hechos verídicos

Por otra parte, nos encontramos que existen otras clasificaciones, que abundan sobre el contenido de cada uno de los párrafos y la parte de la cual forman parte, ya sea la introducción, desarrollo o conclusión. Así tenemos los siguientes tipos:

Párrafos de Desarrollo

  • De enumeraciónLa información se presenta en forma de listado, relacionada entre sí. Este párrafo se compone de dos partes: la lista de propiedades y la idea principal como organizador. Ésta puede presentarse en forma de recuento, dice cuántos elementos anteceden o preceden a la lista; de síntesis, hace una anticipación presentando los contenidos brevemente.
  • De secuencia.Similar al de enumeración, los elementos se presentan de manera separada, ordenados siguiendo un criterio explícito; por ejemplo, espacial, cronológico, explicitado por medio de letras o números. Es común en los textos de tipo científico y típico en las instrucciones operativas para la resolución de un problema.
  • De Comparación/Contraste. Indica las semejanzas o diferencias entre dos o más objetos, situaciones, ideas o personas y establece una comparación de acuerdo con ciertos criterios seleccionados de antemano. Serafini propone dos tipos de esquema general: 1) Desarrollo por descripciones contrapuestas: cada una de las categorías se analiza por separado, comparando los dos o más objetos y mostrando sus diferencias. El párrafo finaliza cuando se han agotado los criterios de comparación. 2) Desarrollo por descripciones separadas: cada objeto es analizado por separado. Se construyen de esa forma dos párrafos con estructura idéntica, con los términos de la comparación presentados en paralelo.
  • De desarrollo de un concepto. La idea principal se enuncia de manera explícita, luego se reafirma con ejemplos o argumentos. Las ideas de apoyo explican, aclaran, dan detalles o ilustran la idea principal. Ésta puede aparecer al principio o al final.
  • De enunciado/ solución de un problema. En el desarrollo de este párrafo el problema se enuncia de manera retórica, así como también la solución. Su uso es común en textos de tipo descriptivo y científico. Consta de dos partes: a) presenta el problema, b) presenta la solución. Para este esquema existen variantes: a) forma completa, b) contraposición de soluciones, c) omisión de solución, d) omisión del problema.
  • De Causa/ Efecto. Es un párrafo que presenta un acontecimiento, hecho o situación, explicando a continuación las causas que lo provocaron. La descripción de la causa puede preceder o bien seguir a la del efecto 

Párrafos de introducción

Un párrafo de introducción es el primer contacto que el lector tendrá con nuestro escrito, de manera que debemos captar su atención e interés desde este momento para que siga leyendo hasta el final. Existen varias formas de estructurar una introducción. A continuación se presentan las más comunes:

  • De síntesis:Es la más frecuente en todo tipo de texto, en ella se resume el tema o la tesis del escrito. La ventaja de esta introducción es que presenta en forma rápida, información esencial sobre el contenido del texto, la desventaja es que hace la información previsible y reiterativa.
  • De anécdota. Las anécdotas, los hechos, las historias, atraen e involucran al lector.
  • De breves afirmaciones. Es típica del estilo periodístico; son frases breves, sintéticas y efectivas.
  • De cita.Es una de las formas más utilizadas y eficaces para atraer la atención del lector, pueden ser proverbios, versos de poetas o frases pronunciados o escritas por una persona famosa.
  • De interrogante. Plantea un problema; el texto posterior describe su desarrollo y en ocasiones añade otras interrogantes que ilustran los diferentes aspectos de la cuestión inicial.
  • De analogía. Establece una comparación entre el tema escrito y otra situación; explica el problema aprovechando un contexto similar que sea capaz de atraer la atención inicial del lector. Los párrafos de introducción también pueden ser las llamadas “entradas novedosas” utilizadas por los periodistas para atraer el interés de los lectores.

Párrafo de conclusión

Un párrafo de conclusión es el cierre de nuestro escrito, se requiere un desenlace en el que estén presentes los puntos más importantes Existen varias formas de estructurar una conclusión. A continuación se presentan las más comunes:

  • De síntesis. Breve resumen de las principales ideas del escrito
  • De anécdota. Recupera el hilo de todo el texto a través de elementos narrativos o visuales que atraen la atención del lector dejándose un buen recuerdo del escrito.
  • De breves afirmaciones. Sigue a un período que representa el verdadero final del texto y se plantea como un eco, una resonancia que profundiza en él.
  • De cita. Se pueden usar cualquier tipo de citas siempre que se adapten al tema tratado.
  • De interrogante. Plantea al final del escrito las cuestiones no resueltas, los problemas abiertos a las hipótesis del futuro.
  • De analogía. Establece una comparación entre el tema escrito y otra situación, explica el problema aprovechando un contexto similar que sea capaz de atraer la atención inicial del lector.

Aunque estas composiciones pueden diferir en su longitud y contenido, un párrafo y un ensayo son similares en dos formas importantes. Primero, cada uno tiene una idea central en una oración principal (en el caso del párrafo) o en un párrafo principal (en el caso del ensayo). Segundo, la idea central en la oración principal o párrafo principal debe estar completamente explicada o desarrollada en oraciones o párrafos argumentativos.

Estructuras de un párrafo

Estructura que confronta dos términos, ideas u objetos, para señalar similitudes o diferencias. Por ejemplo: “Un libro y un folleto son publicaciones diferentes. El libro tiene una extensión superior a 40 páginas, está encuadernado y consta de un índice de temas diversos, mientras que el folleto se conforma por unas cuantas hojas engrapadas que desarrollan un tema específico”.

Relaciona una idea central que se puede ejemplificar. Un ejemplo de ello: “La Navidad es una época de celebración: se organizan reuniones familiares, abundantes comidas y cenas, se hacen regalos en buen espíritu de concordia y amor”.

Establece el asunto desde la primera oración y determina el desarrollo de las ideas: “Se puede abordar el problema del medio ambiente desde tres perspectivas básicas: los recursos naturales, que constituyen la materia prima de todo proceso productivo; el hombre, sujeto que actúa y vive el mundo, y por último la necesidad de un desarrollo sustentable”.

Idea Principal

La idea principal de un párrafo está contenida en una oración principal, la cual debe ser lo suficientemente clara en su requerimiento de mayor explicación o desarrollo en otras oraciones argumentativas relacionadas, las cuales, a la vez, tienen como referencia el sujeto de la oración principal. Una buena oración principal no es demasiado general o demasiada estricta en su sentido. Es recomendable establecer la idea central al principio del párrafo, en la primera oración.

Existen distintas maneras de tipificar los párrafos; lo más importante es que se debe incluir en ellos la información que responda a las preguntas: ¿qué?, ¿quién?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿por qué? y ¿cómo? Dependerá del tipo de escrito y del estilo del escrito, si se contesta a las preguntas: una por párrafo o dos en un mismo párrafo.

Géneros textuales: informe

informe

El informe es un documento escrito en prosa discursiva (científica, técnica, administrativa o comercial), con el objeto de comunicar la información. Aprende con este curso a hacer un buen informe orientado al tema que quieras tratar.

Características

Tiene características propias que la diferencian netamente de los escritos literarios, como el cuento, la novela, el ensayo, la poesía o el drama, y aun el periodismo.

  • El informe es generalmente redactado para un superior, como una obligación profesional del autor, y muy rara vez para otra persona; en muy pocos casos se redacta un informe para un público amplio.
  • El contenido del informe no depende de la elección del autor, sino de las exigencias de una tarea o empleo, y versa por lo general sobre un asunto técnico, sobre hechos, reconocimientos, investigaciones, estudios o labores realizadas por el informante.
  • Admite libremente toda clase de medios que contribuyen a trasmitir claramente el pensamiento: fotografías, diagramas, gráficos, estadísticas, cuadros numéricos, documentos originales, anexos ilustrativos o demostrativos.
  • El estilo se ajusta a las conveniencias o costumbres establecidas por la práctica de cada caso (fórmula, frases, vocabulario), y en tal sentido, debe ser preciso, claro correcto y completo.
  • Los párrafos son característicamente cortos y concisos, sin intención artística. Muchas veces se adaptan fórmulas expresivas ya elaboradas por la tradición, que deben respetarse.
  • El vocabulario es usual en la materia que se trata, y por ello resulta generalmente especializado, con neologismos, tecnicismos y aun barbarismos.
  • Los modos básicos de un informe: La narración, la descripción, la exposición y la argumentación.

Contenido

Los informes varían mucho en cuanto a su extensión y estructura, de acuerdo con la práctica de la organización para lo cuál se elaboran. Pero, básicamente, todos se ajustan a un contenido común que comprende:

  • Propósito: todo informe contiene una exposición declarada del propósito o finalidad con que se expresa (¿Para qué?).
  • Método o procedimiento: Explica la forma, procedimiento, técnica o método empleado en la recolección de datos o en la investigación, para que el lector juzgue la exactitud veracidad o grado de confiabilidad en la información que se le proporciona (¿Cómo?).
  • Hechos: Incluye también una descripción o narración de los hechos encontrados, en forma objetiva, lógica, clara y analítica (¿Qué?).
  • Análisis y discusión: La información que se proporciona debe ser analizada y evaluada con el criterio del informante, para que su destinatario decida sobre su valor.
  • Conducciones, recomendaciones o solicitaciones: El informe concluye con la opinión o el punto de vista del autor; o con una recomendación al lector para asociarlo en la decisión; o a veces concluye con una solicitud o pedido de normas para actuar (¿Qué debe hacerse?). 

Tipos de Informes

Existen muchos tipos de informes según la función que se les da. Los principales son:

  • Informe expositivo:
    • Se exponen situaciones en forma ordenada (de mayor a menor o inversa)
    • No hay interpretaciones(yo creo, yo pienso, sugiero, etc.)
    • Estilo formal y objetivo y más descriptivo
    • No hay conclusiones, sólo datos e información relevante.
    • Informes sobre el proceso de manufactura.
  • Informe interpretativo:
    • Se interpreta y analiza (valoran o miden) hechos y situaciones de la empresa o institución.
    • Se incluyen datos recomendaciones y conclusiones que sirven para tomar decisiones.
    • Estilo es analítico, documentado y formal
    • Informes sobre expansión, reducción o cambio de una empresa.
  • Informe formal:
    • Tiene un contenido amplio y detallado.
    • Se usa en casos y plazos ya establecidos por la empresa o institución (Preliminar, en marcha, final, diario, semanal, mensual, trimestral, semestral, anual)
  • Monografía:
    • Es un informe sobre un asunto limitado que se ha investigado académicamente según un método científico o técnico, es la expresión del resultado de esa investigación.
    • Se usa en las escuelas y especialmente en las Universidades. (Al ser un informe complejo, la monografía tiene sus propias reglas y estructura que lo diferencia de los demás ejemplos. Posee sus propios pasos, presentación, tipo de letras y márgenes, etc.)
  • Tesis:
    • Designa la proposición que se mantiene con razonamiento para llegar a una conclusión válida, fundada.
  • Orales:
    • Finalmente cabe decir que los informes de todo tipo pueden ser escritos, pero también pueden ser orales.