Edita tus propios textos

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Escribir no es fácil, pero no le restes importancia a la edición de tu trabajo antes de que otros lo lean. Te decimos cómo hacerlo, pues en la escritura académica recorremos los pasos señalados por Serafini (1994) de planeación-preescritura, escritura y postescritura, y se puede verificar en el esquema de la Escritura de un Ensayo.

Elaboracion de un Ensayo

El secreto de la escritura se encuentra en la revisión del borrador a través de la edición, pues es lo que diferencia la redacción apresurada y la puntuación al azar, y la redacción sustentada y revisada con detenimiento.

Sin importar lo bueno que creas que eres para escribir, las primeras palabras que escribes en una página constituyen un primer borrador. Escribir es pensar: no es común saber exactamente lo que vas a decir antes de que lo digas. Al final, por lo menos tienes que releer el borrador, ordenar todo y asegurarte de que la introducción que escribiste al inicio concuerde con lo que finalmente dijiste, que sea explícita la tesis y los argumentos que utilizas sean sólidos.

La palabra escrita nos ofrece una de las oportunidades poco comunes en la vida de volver a decirlo: corregir y decir esta vez lo que queríamos. El tiempo que inviertes en la edición, la reelaboración y la depuración convierte tu primer borrador en un segundo borrador… y luego en un tercero y, si sigues así, al final tendrás algo fabuloso. El peor error que puedes cometer como escritor es suponer que lo que escribiste la primera vez es lo suficientemente bueno.

Ahora veamos cómo hacer la edición en sí.

La mayor parte de los errores de redacción son tan comunes que desconciertan; los buenos escritores se vuelven expertos en detectarlos antes de que queden plasmados. Algunas de las cosas que aprenderás a identificar (y que siempre tengo que corregir en mi propia redacción) son:

El uso excesivo de cierto vocabulario y terminología. Lo que hace este tipo de redacción es desdibujar la idea que quieres expresar, por tanto habrá que evitar la repetición de palabras. Y además, ten en cuenta la recomendación de Orwelll: “Nunca uses una palabra larga cuando puede servir una palabra corta”.

■ La voz pasiva. En la mayoría de los casos, el sujeto de la oración debe ser la persona o cosa que realiza la acción, no sobre quien recae la acción. En la escritura académica debes evitar el uso de la segunda persona, como la que yo estoy usando ahora; es muy distinto si yo escribo: «La escritura académica evita el uso de la segunda persona».

■ La divagación. Cuando no estás muy seguro de lo que quieres decir, es fácil divagar en torno a una idea, expresarla de tres o cuatro formas diferentes y luego, en vez de reducirla a una sola oración concisa, eliminar las cuatro oraciones y elaborar un párrafo torpe e impreciso. Una sola oración directa casi siempre es mejor que cuatro que se tejen alrededor de una idea.

Cuando escribes algo, te encuentras muy cercano al texto. Es casi imposible distanciarse lo suficiente como para hacer una edición adecuada de manera inmediata. Pero tienes que alejarte y regresar después con otra perspectiva. Cuanto más tiempo puedas dejar un borrador antes de editarlo, mejor.

Cuando ya te pongas a editar, lee tu trabajo en voz alta, haciendo pausas solo cuando hayas puesto signos de puntuación.

Al obligarte a decir las palabras, en vez de solo leerlas en una pantalla de computadora, identificarás más problemas y sentirás mejor su fluidez. Si tropiezas con algo, es probable que tu lector también lo haga. Algunos escritores incluso imprimen sus borradores y editan con tinta roja mientras los leen en voz alta.

Escribir de más representa mayores problemas que escribir de menos. Es mucho más probable que hayas escrito demasiado que muy poco. Es mucho más fácil lanzar palabras sobre un problema que tomarse el tiempo para encontrar las palabras adecuadas. Como escribió en una carta Blaise Pascal, un escritor y científico del siglo XVII: “Me he extendido más de lo común porque no tuve tiempo de recortarlo”.

La regla para la mayoría de los escritores es: “Si tienes dudas, recórtalo”. Si alguna palabra no es necesaria en una oración, quítala; si una oración no es necesaria en un párrafo, quítala; y si un párrafo no es necesario, también quítalo.

Repasa lo que has escrito y busca las partes que puedes recortar sin afectar el resto, y elimínalas. Eso hará más riguroso el trabajo, y lo que tratas de decir tendrá mayor precisión.

El principio es la parte más importante de cualquier cosa que escribas. Si no puedes captar la atención de la gente al inicio, luego ya no tendrás la oportunidad de hacerlo. Y es en la introducción donde debes señalar con claridad la tesis o la idea central que quieres comunicar. Al final, una oración bisagra que abra las puertas para lo que se desarrollará en el texto.

La estructura es en lo que se apoya el texto. No importa qué tan bien se redacten las oraciones por separado si todo lo demás es un desorden disparatado. Solo asegúrate de que estás teniendo en consideración al público que deseas llegar. Una serie de párrafos largos e inacabables hará que tu lector no quiera seguir leyendo. Divide las cosas en puntos concisos y, si es necesario, inserta subtítulos, como los de este artículo.

La edición de tu trabajo es tan importante como la redacción, por decir lo menos. Para que algo con el potencial de ser bueno realmente lo sea, se requieren ajustes, reelaboraciones y modificaciones. No dejes de poner atención en esto.

 

Serafini, M. T. (1994). Cómo se escribe. Barcelona, España: Paidós.

Texto argumentativo: tesis

La Universidad Privada del Norte nos ofrece un excelente recurso para el momento de escribir un texto argumentativo:

 

Y el Centro de Escritura Javeriano nos ofrece este recurso infográfico sobre la argumentación:

argumentacion_cej

Referencias Bibliográficas: 

Centro de Escritura Javeriano. (2017). La argumentación. Cali, Colombia: Pontificia Universidad Javeriana. Recuperado de:  https://www.javerianacali.edu.co/centro-escritura/recursos/la-argumentacion

¿Sabes cómo generar ideas propias?

Les comparto algunas ideas sobre la manera de generar ideas propias para la escritura de un ensayo académico.

 

Vicios del lenguaje

El lenguaje es un instrumento que utilizamos para comunicarnos y podemos usarlo de mejor o peor manera. 

Y en ese espacio entre mejor o peor existen muchas variantes dependiendo de la cantidad de palabras, la estructura de la frase, la pronunciación, la gramática, etc. 

Algunas pueden ser consideradas errores y otras como «vicios»

«Los llamados ‘vicios’ o ‘barbarismos’ son más bien ‘incorrecciones’ con respecto a la norma», asegura Yliana Rodríguez, profesora adjunta de la Facultad de Humanidades de la Universidad de la República, Uruguay. 

«El lingüista es consciente de que estos ‘errores’ son comunes y esperables en usuarios de lenguas naturales. Entonces, lo que va a hacer es averiguar por qué está pasando o para qué», dice la la lingüista Rodríguez que aclara que estos «vicios» no tienen un nombre técnico y se suele hablar de «formas en variación la cual puede, o no, terminar constituyéndose en un cambio lingüístico».

Es por eso que algunos «vicios» pueden terminar convirtiéndose en algo aceptado por su uso frecuente en determinados lugares. 

«A veces esos errores son los que hacen funcionar y avanzar a la lengua. Los idiomas evolucionan porque un error se convierte en algo normal, se acepta y todos los usan», dice Carlos Arrizabalaga, profesor en Filología hispánica en la Universidad de Piura, Perú. 

De hecho, si nadie cometiera estos «errores» hoy no estaríamos hablando español, sino que hablaríamos latín o proto-indoeuropeo», añade Rodríguez.

Ese es el ejemplo de «imprimido», «freído» o «proveído». Aunque te suene mal, estos verbos en español cuentan con dos participios, uno regular y otro irregular, según explica la Real Academia Española (RAE).

Entonces, imprimir es imprimido/impreso, freír es freído/frito y proveer es proveído/provisto. Y las dos formas se pueden utilizar indistintamente.

Este «vicio» se llama analogía y consiste en la creación de nuevas formas lingüísticas, o modificación de las existentes, a semejanza de otras, dice la RAE. 

¿Qué otros «vicios» podemos encontrar en el idioma español? Aquí te dejamos algunos:

Anfibología

El burro de Pepe me sorprendió esta mañana. 

Esta oración puede generar mucha confusión. ¿Hablamos de que Pepe tiene un burro o de que Pepe es un burro?

Y con esta última interpretación hay que tener cuidado porque burro en este caso significa una persona bruta.

La anfibología es una ambigüedad, un doble sentido de una palabra o expresión en un contexto determinado, define la RAE. 

Y para evitar que este «vicio» pueda causar un problema, es mejor reconstruir esa oración utilizando más palabras. 

Por ejemplo: «Pepe es dueño del burro que me sorprendió esta mañana».

Pleonasmo

Este «vicio» es el uso de palabras innecesarias para dar un sentido lógico a una oración enfatizando algo que se supone que es indiscutible.

Terminó el trabajo en un lapso de tiempo muy corto. Lo vi con mis propios ojos. Y me quedé helado de frío.

Estos ejemplos contienen tres pleonasmos o redundancias. 

En el primero, «de tiempo» es lo que sobra ya que se usa la palabra «lapso» que ya significa tiempo entre dos límites. El segundo es «con mis propios ojos»porque esta frase es redundante a la acción  «ver». Y el tercero es «de frío» porque ¿cómo puedes quedarte helado de otro modo que no sea por el mismo frío?

Apócope

Se trata del uso de palabras a las que se le suprime el sonido finaldefine la RAE

El primer y segundo tiempo del partido fueron apasionantes 

En este caso «primer» es un apócope de «primero», se suprime la «o», pero en el caso de «segundo» no diríamos «segund».

El apócope «primer» se volvió tan normal que se terminó transformando en una palabra aceptada. Lo mismo sucede con «gran» que es a apócope de «grande», aclara la RAE.

Metátesis

¿Escuchaste «almóndiga» en vez de «albóndiga»? o ¿«estógamo« en vez de «estómago«?

Estos cambios de lugar de un sonido dentro de una palabra reciben el nombre de metátesis.

Y aunque este «vicio» ocurre en muy pocas oportunidades, el cambio puede terminar siendo aceptado.

Como en el caso de almóndiga y también el de murciégalo que el Diccionario de la Lengua Española de la RAE ya incluye. 

Así que puedes dejar de estresarte en tratar de corregir estos «vicios», tirar la «toballa» y tomarte un «güisqui». (Sí, estos también están aceptados en el diccionario).

Arcaísmo

Son aquellos elementos lingüísticos cuya forma o significado, o ambos a la vez,cayeron en desuso en el español. 

Pero puede pasar que se dejaron de utilizar en algunos lugares y en otros no. 

«Por ejemplo ‘haiga’, o ‘vos’ son una forma antigua que se ha conservado. El ‘vos’ se acepta en Argentina pero el ‘haiga’ no», dice Arrizabalaga.

«Hay todo un debate sobre esto. No es una decisión que la academia impone sino que reconoce que ningún país la norma culta acepta ‘haiga’ como una forma correcta y si alguien lo dice se le corrige», le explica el profesor a BBC Mundo.

Son también arcaísmos en español palabras como «entuerto» (por agravio) o el uso de «haber» con el sentido de «tener o poseer», según la RAE

Extranjerismos 

Los extranjerismos son préstamos que toma el español de otro idioma. 

Sin embargo, muchas veces, esos extranjerismos son innecesarios porque existen palabras equivalentes en español que están en uso. 

La RAE pone como ejemplo back-up (en español, copia de seguridad).

Solecismos

Se trata de la falta de sintaxis o un error cometido contra las normas del idioma.

Un ejemplo:«hubieron manifestaciones tras la polémica medida tomada por el gobierno». 

Cuando lo correcto debería ser: «hubo manifestaciones tras la polémica medida tomada por el gobierno». 

Es una «discordancia a nivel gramatical. Esto es muy común en Sudamérica y a los españoles les suena horrible. En España, también se dice como muy normal «la dije que viniera» y eso para un sudamericano es espantoso», asegura Arrizabalaga, que es doctor en Filología Hispánica.

Pero ¿por qué se le llama a este «vicio» solecismo?

«Porque los griegos pensaban que los que vivían en Solos, una ciudad antigua de Cilicia (hoy territorio de Turquía), hablaban muy mal el griego», explica.

Este artículo es parte de la versión digital del Hay Festival Cartagena, un encuentro de escritores y pensadores que se realiza en esa ciudad colombiana entre el 30 de enero y el 2 de febrero de 2020.

Escrito por: Analía Llorente

Publicado por: https://www.bbc.com/mundo/noticias-49120438

Escribir de pie…

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«Se cree equivocadamente muchas veces que la escritura se hace sentado y dentro de nuestra cabeza. Uno de los retos de este libro es que la escritura se hace en movimiento, de pie, en lugares incómodos, fuera de casa, y se puede estar tan cerca de la experiencia del otro para sentir su dolor y su alegría. Hay formas radicales de la empatía que la escritura nos permite»

Cristina Rivera Garza

Proceso de Escritura

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Escribir no consiste simplemente en poner nuestras ideas en un papel o en un procesador de texto. Cuando escribimos, hacemos un esfuerzo por aclarar, organizar y consolidar nuestros conocimientos. En este recurso te proponemos cuatro pasos que pueden ayudarte a escribir de manera más efectiva: planeación, redacción de borradores, revisión y edición.

Planeación del texto

Una de las fases más importantes del proceso de escritura es la planeación del texto, conocida también como la fase de la preescritura. En la planeación se marca un horizonte para el escrito, porque es cuando el autor genera las ideas que pretende exponer y las organiza bajo la estructura que desea desarrollar. Un buen escrito requiere una planeación efectiva  y una planeación efectiva requiere, a su vez, del desarrollo de cuatro subetapas que facilitan la proyección del texto. Dichas etapas son: representar la tarea, reunir información, generar ideas y organizar las ideas. En el presente recurso describimos cada una de ellas. Estos pasos te pueden ayudar a realizar una buena planeación y una buena producción de tu texto. 

Durante la escritura

Cohesión textual

La cohesión textual es la manifestación más importante de la coherencia y es una propiedad del texto que facilita su comprensión. Ésta se da en el interior del texto y funciona como un conjunto de enlaces entre palabras y oraciones para establecer las relaciones semánticas que precisa un texto para constituirse como unidad de significación.

Esto quiere decir que las ideas están organizadas de acuerdo con una relación lógica que se ha elaborado en el plano del contenido para darles coherencia; pero esa relación debe ser expresada lingüísticamente y para ello utilizamos distintos recursos tales como pronombres, artículos, conjunciones, etc., que sirven para relacionar entre sí los distintos componentes del texto, los cuales contribuyen a la interpretación de su sentido por parte del receptor. Esa relación lingüística se denomina cohesión.[ii] Esta es una característica de todo texto bien formado, que no presenta repeticiones innecesarias y que resulta claro para el receptor.

Los principales mecanismos de cohesión son: referencia, sustitución, elipsis, repetición y conjunción.

MECANISMO ¿QUÉ ES O EN QUÉ CONSISTE? TIPOS EJEMPLOS
Referencia Es la relación entre un elemento del texto con otro u otros que están presentes en este o en el contexto situacional.

Ejemplo:
Nosotros sentimos la Universidad como parte esencial en nuestra vida.


Nosotros y mos
(desinencia verbal) establecen relación con los estamentos universitarios: profesores, alumnos, trabajadores, etc.

Pronombres: él, la, lo, se, le, me, que, quién, cuyo, el cual, alguno, ninguno, otro, varios, éste, ése, aquél, etc.

Adjetivos posesivos: su, tu, mi, etc.

Artículos definidos: el, la, los, las, etc.

Desinencias verbales:a, as, an, etc.

Adverbios: aquí, allí, ahora, etc.

1) La película sobre el sol, que recientemente se estrenó, es la mejor que mis ojos han visto.
La (pronombre personal) hace referencia a un elemento que aparece en el texto: película sobre el sol.2) Las enfermeras de la clínica de enseguida, han estado hablando todo el día sobre el hombre que fue asesinado anoche misteriosamente.
Sustitución Consiste en reemplazar un elemento léxico por otro para evitar así la repetición de un mismo término en el texto y hacer su estilo más elegante.Ejemplo: La celebración del día del profesor en nuestra universidad fue todo un éxito, pues la asistencia y el comportamiento en este eventofue mejor de lo que se pensaba. Sustitución sinonímica: se reemplaza un elemento léxico por otro idéntico o casi idéntico en su significado.Sustitución por proformas: es el reemplazo de una palabra o de una oración por un elemento lingüístico cuya función es la de servir de sustituto a un elemento léxico en el mismo texto. Ej: aquello, ello, eso, objeto, persona. 1) Un estudio sobre el proceso de escritura confirma que el 60% de los universitarios tienen problemas al escribir. Esta investigación ha alertado a maestros y directivos de diferentes universidades a trabajar en este tema.2) Estuve en una reunión con el presidente de la fundación; es una persona muy justa y equilibrada.
Elipsis Consiste en suprimir la información que se presume que el receptor conoce y, por lo tanto, la puede identificar perfectamente. Sirve para darle economía al texto y un mejor estilo.    1) Deberíamos pagar (los 5 millones), para evitarnos serios problemas. 2) Mientras unos piensan en trabajar, otros (piensan) en descansar.
Repetición Es la recurrencia en el texto de un elemento léxico nombrado anteriormente con el objetivo de dar énfasis. La policía intervino violentamente en Argelia. […] La intervención policial se produjo después de un ataque a la estación de gas por parte de grupos al margen de la ley.
Conjunción Expresa la relación lógica que existe entre las oraciones de un texto. Ésta se realiza por medio de elementos lingüísticos que sirven para enlazar palabras, oraciones o párrafos.  Estos marcadores del discurso también se pueden llamar conectores. Aditivos: además, también, por otro lado, de otra parte, asimismo, tal como, incluso, etc.Contrastivos: sin embargo, ahora bien, sino, en lugar de, por el contrario, pero, en cambio, a pesar de, no obstante, etc.

Temporales: después, antes, a continuación, posteriormente, más tarde, entonces, enseguida, anteriormente, en adelante, una vez, luego, mientras tanto, etc.

Causativos: por eso, porque, a causa de ello, pues, puesto que, ya que, dado que, gracias a, etc.

Explicativos: es decir, en otras palabras, o sea, etc.

Comparativos: de igual modo, así mismo, de la misma manera, etc.

Organizativos: en primer lugar, seguidamente, a continuación, finalmente, en conclusión, etc.

1) La violencia en el campo ha acabado con la vida de muchos niños y ancianos que hoy merecen ser conmemorados por todos los colombianos. Sin embargo, a muchas personas les da lo mismo que sigan acabando con la vida y los sueños de personas inocentes.2) Manuel tuvo un accidente hace dos años, por eso, no puede caminar. 

3) La conferencia sobre la privatización fue bastante completa, aunque me quedaron algunos interrogantes al respecto. 

4) Tú familia es muy generosa, pero no a  la hora de prestar dinero.

5) La vida en la ciudad es demasiado agitada, en cambio en el campo se vive con mucha tranquilidad.  

Conectores

Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE), los conectores son elementos  que ponen en conexión diferentes partes de un texto o diferentes textos. Por tal motivo, la consecuencia de no usarlos es que el escrito no parecerá una unidad sino un conjunto de fragmentos independientes.

En este recurso encontrarás una guía sobre los conectores que puedes usar según el tipo de idea que desees introducir en tu texto. Además, verás varios ejemplos del uso correcto de estos elementos.  

Normas de puntuación

Muchas personas encuentran dificultad al momento de utilizar los signos de puntuación,  pero lo que no saben es que la solución es muy sencilla: simplemente hay que conocerlos un poco más.  

Revisa recursos para encontrar indicaciones sobre el uso correcto del punto, la coma, los dos puntos, el punto y coma y los puntos suspensivos, lo que te permitirá mejorar notablemente tu redacción.

Construcción de párrafos

Antes de mencionar los diferentes aspectos que se deben tener en cuenta a la hora de construir párrafos, se hace necesario entender que un párrafo es un conjunto de oraciones o preposiciones que, conectadas entre sí, desarrollan una idea global. El párrafo se caracteriza principalmente por ser una unidad temática, por tener coherencia, y por presentar claridad comprensiva (Sánchez, 2007). El párrafo se distingue visualmente en el texto. Empieza con una letra mayúscula y termina con un punto aparte. 

Estructura

El párrafo consta de una idea central, que por lo general se sintetiza en una oración llamada oración temática (que orientará el desarrollo del párrafo y será el eje del mismo), y de oraciones secundarias o de apoyo, que son los argumentos que explican y sostienen la idea principal. Ejemplo:La web deja ver su evolución en su nueva versión: la web 2.0. Su auge radica en la posibilidad que tiene el usuario de poder administrar sus productos intelectuales e intangibles, siendo él, el único director de su mundo virtual. Las redes sociales que se generan gracias a esta versión facilitan que la realidad del individuo se emancipe en términos de información; Facebook, Flickr, Myspace, Wikipedia y los Blogs son un ejemplo de ello.  

Características de los párrafos

  • Unidad: Cada párrafo debe desarrollar una sola idea principal. Se rompe la unidad de un párrafo, cuando se introducen elementos diferentes que no apoyan la idea principal.
  • Cohesión: Se consigue cohesión en un párrafo, cuando todas las oraciones se articulan de forma ordenada  y comunican un mismo mensaje.El uso correcto de signos de puntación, conectores, verbos, pronombres y sinónimos, permiten la cohesión dentro del párrafo.
  • Coherencia: La coherencia hace referencia a la relación que mantiene el párrafo con el eje temático del texto y, dentro de él, a la relación de las ideas secundarias con la idea principal.

Un párrafo coherente presenta las ideas de forma ordenada e intencional; informa suficiente sobre el tema a desarrollar, permite al escritor jugar con las ideas poniéndolas en el orden que facilite el entendimiento por parte del lector. Cambiar incorrectamente el sujeto o el verbo de una oración, puede hacer que se pierda la coherencia del párrafo.

  • Extensión: La extensión de los párrafos puede variar dependiendo del tipo de texto y de la intención comunicativa del autor, sin embargo se recomienda que los párrafos no sean extensos ni complejos debido a que se puede perder la unidad del párrafo y puede resultar fatigante para el lector. 

“La extensión del párrafo está definida por razones conceptuales y por razones estéticas” Ávila (2002). En cuanto al factor conceptual, se cambia de párrafo cuando se ha completado un proceso lógico o concepto. Y en cuanto al factor estético, se cambia de párrafo cuando el texto se ha hecho demasiado extenso al punto de generar cansancio visual en el lector.

Según Daniel Cassany (1995), una medida justa es un párrafo de máximo cuatro o cinco proposiciones. La idea central puede estar explícita (en la oración temática) o implícita, de modo que se deba deducir de la información contenida en el párrafo.

Errores comunes

González y Mendoza (2006) mencionan algunos errores frecuentes en la construcción de párrafos. A continuación se presentarán algunos de ellos.

  • Desequilibrios: Alguna proposiciones son muy cortas y otras, extremadamente largas. Ejemplo: 

Los niños del campo sufren enfermedades y están desnutridos. (Corta)

Lo población infantil que habita en el campo sufre de diversos tipos de enfermedades debido a la falta de tratamiento en las aguas que circundan el lugar, presentando así una desnutrición que parece no tener un alivio pronto y que produce en ellos una serie de factores que afectan su bienestar general. (Larga)

  • Contradicciones: No se revisa la información dada y se incluye una idea que contradice a otra ya mencionada. Ejemplo:

Las plantas almacenan energía con la ayuda de la luz solar, motivo por el cual es de vital importancia tenerlas al descubierto al caer la noche para que el sol cumpla su respectiva función en el proceso de la fotosíntesis.

  • Repeticiones y desórdenes: Se mencionan más de una vez en el mismo párrafo palabras o expresiones que incomodan al lector. Ejemplo:

Juan David lleva sesenta y cinco años trabajando para el mismo banco, ahora su edad le vislumbra un descanso merecido. Éste descanso se lo ha ganado por el periodo que lleva laborando; a los sesenta y cinco años la jubilación es el estatus más añorado y esperado por el mismo Juan David que demuestra ya tener la voz apremiante de poder exigir su derecho de jubilación. 

  • Perífrasis: Cuando no se tiene definida la idea que se quiere expresar, se cae en rodeos y se da información innecesaria. Ejemplo:

La liberación de los secuestrados se llevará a cabo en los próximos cinco días, y, aunque no se tiene claro en dónde, cómo y a quién le serán entregados los rehenes; se sabe que esta liberación es un as bajo la manga para el gobierno puesto que traerá nuevas esperanzas para el pueblo colombiano que tanto reclama la paz en el país.

  • Rupturas: Se pasa de una idea a otra, sin que la anterior se haya desarrollado lo suficiente. Ejemplo:

No quedaron muy claras las decisiones del Gobierno. El Vicepresidente celebró el nombramiento del nuevo funcionario y manifestó que espera que continúe la labor que venía desempeñando su antecesor.

  • Párrafos­­-Lata: Párrafos excesivamente largos, pueden abarcar toda una página y son confusos.
  • Cita impertinente: En ocasiones, cuando se incluyen en los párrafos pensamientos o ideas de otras personas, se suelen dejar aislados sin darles el contexto adecuado. Ejemplo:

Al escribir se debe tener en cuenta que el proceso y los pasos para lograrlo tienen parámetros distintos, distintos a los que se utilizaría para hablar. Aunque se comunica, el solo hecho de que el verbo sea diferente hace que  merezca un manejo adecuado. “Puedo prometer ser sincero, pero no ser imparcial” (J.W Goethe)

  • Plagio voluntario e involuntario: Si no se domina el tema, es frecuente que se recurra a ideas de otros sin hacer la respectiva referencia. Esto da como resultado que se noten cambios de estilo y se haga evidente que las ideas no son nuestras.

Escritura concisa

El propósito de la escritura concisa es utilizar las palabras más eficaces  que ayuden a comunicar determinada intención. En ocasiones, tendemos a usar palabras y oraciones complejas para ‘adornar’ nuestro texto, pero esto puede dificultar la comprensión por parte del lector. 

Citar, parafrasear y resumir

La citación, el parafraseo y el resumen son tres formas de incorporar las ideas de otros escritores en la producción propia y su diferencia radica en la cercanía que el escritor tiene con los textos. Por lo general, un escrito entrelaza estos tres elementos de una o de varias fuentes, lo que permite al escritor:

  • Proporcionar apoyo a los argumentos expuestos en su texto
  • Consultar un trabajo que puede resultar pertinente para ampliar o aclarar el tema
  • Dar ejemplos de distintos puntos de vista acerca de un tema
  • Resaltar una frase o fragmento que sea relevante para el texto que se está construyendo 
  • Ampliar la profundidad de su texto.

Se recomienda al escritor lo siguiente para hacer un buen uso de estos tres elementos:

  • Lea el texto completo que se desea consultar
  • Señale las ideas principales y los puntos clave
  • Escriba en sus propias palabras las ideas principales que consideró
  • Parafrasee puntos que le puedan servir de apoyo para su escrito
  • Considere la posibilidad de citar palabras, frases o pasajes breves que usted considere relevantes para su texto. 

Citas

Son segmentos tomados textualmente de la fuente consultada. En las citas se debe dar crédito al autor y especificar la fuente de la cual se tomó el fragmento. 

Es la consciencia el mayor problema para los que estudian la mente y sus soportes biológicos, sin embargo la definición del enigma puede variar de un investigador a otro. Si elucidar la mente es la última frontera de la ciencia, a menudo la consciencia parece ser el postrer misterio en el esclarecimiento de la mente. Algunos lo consideran impenetrable. (Damasio, 2000, p.19)

Parafraseo

Consiste en poner con las propias palabras la idea del autor consultado. También se debe dar crédito al autor de la fuente parafraseada. Se recomienda escribir sin mirar el texto original para evitar la tentación de utilizar las mismas palabras del autor.

La definición del problema de la consciencia es variable de acuerdo a los autores, para algunos el misterio de la consciencia no es resoluble mientras que otros consideran que es el camino para entender mejor la mente. (Damasio, 2000).

Resumen

Consiste en poner en palabras propias la idea principal de un texto consultado. En el resumen se debe tener una amplia y completa visión del texto y, a diferencia de la cita y el parafraseo, involucra una concepción general del texto revisado aunque sea de manera corta.

En su texto, Antonio Damasio propone que la consciencia tiene un valor evolutivo para los organismos que la poseen, ya que le provee una mejor funcionalidad y adaptación. Del mismo modo, argumenta que hay regiones cerebrales que permiten ciertos grados de consciencia, a diferencia de otras regiones que parecen no estar involucradas en este proceso. Gracias a la nueuroimagen, Damasio ha podido explorar los correlatos neuronales de la consciencia y proveer a la neurobiología varios modelos teóricos que la explican. (Véase Damasio, 2000).  

Después de la escritura

Guía de preguntas para revisar  

Enfoque del escrito

  • ¿El tipo de texto es adecuado a la situación?
  • ¿Consigue el texto mi propósito? ¿Queda claro lo que pretendo?
  • ¿Reaccionará el lector/a tal como espero, al leer el texto?
  • ¿Quedan claras las circunstancias que motivan el escrito?

Ideas e información

  • ¿Hay la información suficiente? ¿Ni en exceso ni por defecto?
  • ¿Entiendo yo todo lo que dice? ¿Lo entenderá el lector/a? ¿Las ideas son lo suficientemente claras?
  • ¿Hay un buen equilibrio entre teoría y práctica, tesis y argumentos, gráficos y explicación, datos y comentarios, información y opinión?

Estructura

  • ¿Está bastante clara para que ayude al lector/a a entender mejor el mensaje? ¿Adopta su punto de vista?
  • ¿Los datos están bien agrupados en apartados?
  • ¿La información relevante ocupa las posiciones importantes, al principio del texto, de los apartados o de los párrafos?

Párrafos

  • ¿Cada párrafo trata de un subtema o aspecto distinto?
  • ¿Tienen la extensión adecuada? ¿No son demasiado extensos? ¿Hay un párrafo-frase?
  • ¿Tiene cada uno una frase temática o tesis que anuncie el tema?
  • ¿Están bien marcados visualmente en la página?

Frases 

  • ¿Hay muchas frases negativas, pasivas o demasiado largas?
  • ¿Son variadas: de extensión, orden, modalidad, estilo?
  • ¿Llevan la información importante al principio?
  • ¿He detectado algún tic de redacción?
  • ¿Hay abuso de incisos o subordinadas muy largas?

Palabras

  • ¿He encontrado algún comodín, cliché, muletilla o repetición frecuente?
  • ¿Hay muchas palabras abstractas o complejas? ¿He utilizado el léxico o la terminología precisos?
  • ¿Utilizo los marcadores textuales de manera adecuada?
  • ¿El lector/a entenderá todas las palabras que aparecen en el texto?

Puntuación

  • ¿He repasado todos los signos? ¿Están bien situados?
  • ¿Es apropiada la proporción de signos por frase?
  • ¿Hay paréntesis innecesarios?

Nivel de formalidad

  • ¿Es adecuada la imagen que el texto ofrece de mí? ¿Me gusta?
  • ¿El escrito se dirige al lector/a con el tratamiento adecuado? ¿Tú o usted?
  • ¿Hay alguna expresión o palabra informal o demasiado vulgar?
  • ¿Se me ha escapado alguna expresión rebuscada, extraña o excesivamente compleja?
  • ¿Hay alguna expresión sexista o irrespetuosa?

Recursos retóricos

  • ¿El texto atrae el interés del lector?
  • ¿La prosa tiene un tono enérgico?
  • ¿Hay introducción, resumen o recapitulación? ¿Son necesarios?
  • ¿Puedo utilizar algún recurso de comparación, ejemplos, preguntas retóricas, frases hechas, etc.?

Presentación 

  • ¿Cada página es variada, distinta y atractiva?
  • ¿Utilizo las cursivas, las negritas y las mayúsculas de manera racional?
  • ¿Son claros los esquemas, los gráficos y las columnas?
  • ¿Los márgenes, los títulos y los párrafos están bien marcados?
  • ¿El texto da lo que el título promete?

 

Referencias Bibliográficas

  • Ávila, F. (2002) Español correcto para Dummies. 3a edición revisada y actualizada. Bogotá: Norma.
  • Calsamiglia H. / Tusón A. Las cosas del decir – Manual de análisis del discurso. 1999 y 2004 – Pág. 230 
  • Cassany, D. (1995) La Cocina de la Escritura. Barcelona: Anagrama
  • Damasio, A. (2000). Sentir lo que sucede: cuerpo y emoción en la fábrica de la consciencia. Santiago de Chile: Editorial Andrés Bello.
  • Driscoll, D., L. & Brizee, A. (2010). Quoting, Paraphrasing, and Summarizing. Recuperado de  https://owl.english.purdue.edu/owl/resource/563/01/ 
  • González B.Y. y Mendoza J. L. ¿Cómo construir oraciones y párrafos? 2ª edición. Bogotá: Universidad Sergio Arboleda
  • Parra Marina (1996). Cómo se produce el texto escrito – Teoría y práctica. Pág. 74
  • Sánchez, J. (2007) (coord.) Saber escribir. Primera edición en Colombia. Bogotá: Aguilar.

6 tipos de títulos

Info Tipos de Titulos

El titular es la primera impresión, y quizás la única, que causas en un posible lector. Sin un titular o un título de entrada que convierta a un curioso en un lector, el resto de tus palabras estarían de más.

Pero un titular puede conseguir algo más que simplemente captar la atención. El titular ideal también puede comunicar un mensaje completo al público deseado, y por supuesto debe atraer al lector hacia el cuerpo del texto