Lenguaje, pausas y muletillas

“Quizá de todas las creaciones del hombre, el lenguaje es lo más asombroso.”
Lytton Strachey

ademanes

Lo que algunas personas hacen

Antonia es jefa de mantenimiento de una importante cadena hotelera. Es una mujer grande con una voz resonante y con cierto aire de seguridad. Cuando habla, termina cada frase con “¿NO?”. Al busca r consentimiento con la palabra “¿NO?” ella no está siendo consecuente con su confianza natural y con el contenido de su mensaje.

Un importante representante del gobierno hizo una declaración de tres minutos y once segundos justificando el ataque sobre una posición enemiga. En ese corto período de tiempo hubieron 57 “humms”, “ehs” y “ahs”. La credibilidad de su declaración se vio seriamente afectada por estas muletillas nerviosas.

Alfredo es un excelente maestro de oratoria. Mide dos metros de estatura y tiene una voz muy potente, es bien parecido, tiene buena pronunciación y es muy solicitado como orador. También tiene una malacostumbre. En una conversación (igual que en un discurso) muchas veces emplea las palabras “algo así” como un calificativo. Esto afecta su credibilidad, especialmente si está haciendo énfasis en una afirmación. Tales calificativos son hábitos muy arraigados y son difíciles de eliminar.

Cómo mejorar su uso del lenguaje (agregar pausas y eliminar muletillas)

El lenguaje se compone tanto de palabras como de muletillas. Las personas se comunican mejor cuando son capaces de seleccionar las palabras correctas. Esto requiere de un amplio vocabulario que se pueda usar responsiva y apropiadamente de acuerdo con cada situación. Uno no le hablaría a un niño del mismo modo que a un grupo de físicos. Las muletillas son barreras para una comunicación clara. Los “ah”, “eh”, “este”, “hmm” etc., no sólo suenan mal sino que causan distracción cuando se repiten en forma de hábito. Las pausas son una parte integral del lenguaje. Un buen comunicador usa pausas naturales entre frases. Un excelente comunicador usa las pausas, además, para causar efectos dramáticos.

Lenguaje directo

Exprese y pregunte lo que quiere saber y afirmar. Dru Scott hace énfasis en esta diferencia al cambiar “lo intentaré” por “lo haré”, o bien “no podemos” por “usted puede” en su libro Satisfacer al cliente: la segunda mitad de su trabajo (busque información al final del libro):

“Intentaré conseguirle una respuesta”

(supla por)

“Me informaré y me volveré a comunicar con usted antes de las 4 p.m.”

El vocabulario se aumenta con la práctica

Los niños aumentan su vocabulario por medio del estudio formal en las escuelas. Los adultos no lo hacemos con el mismo motivo porque no se nos está calificando por ello. Pero nuestro nivel de educación, claridad y efectividad en las comunicaciones a diario se pone a prueba por las palabras que elegimos. Cualquiera puede aumentar su vocabulario incorporando activamente nuevas palabras.

Cuidado con el lenguaje de jerga

El lenguaje de jerga es una herramienta excelente al hablar con personas que comparten el mismo idioma. Aun palabras en español sonarán como una lengua extraña si la persona que lo escucha no entiende su jerga.

La pausa: una herramienta de lo más importante

Usted puede hacer una pausa natural de tres o cuatro segundos aun en medio de una frase. El problema es cuando no lo hace. Cuando lo hacemos, una pausa de tres o cuatro segundos nos parece como de veinte. Practique hacer pausas y obtener respuestas para aprender lo natural que se escucha hacer una pausa. Exagere las pausas cuando esté practicando para que en las conversaciones reales lo haga de manera más natural.

Cambiar muletillas por pausas

Las muletillas son aquellas barreras innecesarias, indeseables (y superfluas), de la comunicación. No use “ah”, “eh”, “este”, “hmm”, ni ningún otro “sustituto de pausas” innecesario. Grabe su voz y/o busque retroalimentación para reconocer sus muletillas, y después concéntrese en eliminarlas.

aplauso

Ejercicios para la conciencia y el desarrollo de las habilidades

Use una nueva palabra cada día

Haga un esfuerzo por usar una nueva palabra cada día en sus conversaciones. Busque varias ocasiones en que pueda aplicar esa palabra. Intente con palabras como: diseminar, jocoso, lisonjero, empírico, robusto, etc. Las palabras no tienen que ser largas ni intelectuales, sólo diferentes. Haga su propia lista y trabaje con ella diariamente.

Use un diccionario

Ponga un diccionario sobre su escritorio, en su oficina y en su casa. ¡Úselo! La mayoría de nosotros rara vez usamos el diccionario a menos que, o hasta que, estemos acostumbrados. Simplemente buscar el significado de una nueva palabra que acabe de leer o de escuchar le ayudará mucho a aumentar su vocabulario. Un vocabulario más amplio le da la capacidad de escoger la palabra o frase correcta en el momento apropiado. Esto no quiere decir que use palabras poco comunes para presumir, simplemente que es capaz de usar las palabras más claras, descriptivas y apropiadas para cada situación.

Cuidado con el lenguaje de jerga

Todos usamos algo de lenguaje de jerga en nuestra vida. Haga una lista de diez frases de jerga que use comúnmente. Esté consciente de las situaciones en que las usa. Está bien usarlas con personas que entienden su significado, a otras puedan confundirlas.

Hable con pausas

Grabe su voz al hablar haciendo pausas intencionales de tres segundos. Haga esas pausas primero entre frases. Luego haga una pausa de tres o cuatro segundos en medio de la frase. Exagere las pausas para que parezcan muy largas cuando las está grabando. Luego, al escuchar la grabación, no te lo natural que suenan.

Elimine las muletillas

Lo que causa más distracción en el lenguaje son las muletillas (esas “eh”, “ah”, “este”, que no necesitamos usar). Existen dos maneras efectivas para eliminarlas por medio de simples modificaciones del comportamiento:

Pida a un asociado o a un amigo que diga el nombre de usted cada vez que usa una muletilla. Por ejemplo, si usted acostumbra decir mucho “eh”, cada vez que diga “eh” en una conversación pídale a su compañero que lo llame por su nombre. Solamente deben decir esto y nada más. Su nombre es simplemente una herramienta de retroalimentación. Muy pronto usted se dará cuenta cuando usa esa “muletilla”. En poco tiempo usted evitará usarla y en su lugar hará una pausa.

Grábese lo más frecuentemente posible para estar consciente de sus muletillas. Escuchar la grabación una y otra vez le recordará hacer una pausa en lugar de las molestas muletillas. Grábese al hablar por teléfono, charlando o en situaciones formales (no importa dónde). Pero eso sí, asegúrese de escucharse todos los días.

Vestir y aspecto

“Usted nunca tiene una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión”

John Molloy

vestir

Objetivo de comportamiento

…para vestir, asearse y tener un aspecto apropiado para el medio al que pertenece y para usted mismo.

Algunos ejemplos 

Durante casi 15 años usé barba. La reacción que causaba por lo general era positiva y me agradaba. Cuando comenzó a encanecerse pensé en teñirla, pero mejor decidí afeitarme. Después de pocos días me di cuenta de que el 90% de las personas preferían a un Bert sin barba. Muchas veces escuché, “Se ve 5 o 10 años más joven”, y me impresionó la diferencia de cómo los demás me percibían.

En otra ocasión, siendo productor cinematográfico hace ya varios años, usaba el “uniforme” sin corbata de los cineastas. Al hablar frente a grupos de empresarios era un privilegio usar saco y corbata. Hoy día me apena recordar la reacción que provoqué en el público la vez que hablé frente a los 50 gerentes de una compañía usando un saco deportivo a cuadros y corbata negra de lana haciendo contraste con una camisa de un rojo intenso.

Cómo mejorar su forma de vestir y su aspecto

Las personas nos causan una impresión inmediata y fuerte con sólo verlas cinco segundos. Los expertos estiman que durante otros cinco minutos se causa un cincuenta por ciento más de impresión (negativa o positiva), además de la que tuvimos en los primeros cinco segundos (hablamos más de una impresión emocional que de capacidad o impresión intelectual).

Ya que el noventa por ciento de nuestra persona se cubre por la ropa, debemos estar conscientes de que ésta comunica algo (por cierto, cuando estamos descubiertos, los mismos principios se aplican. Tomando esto en cuenta, cuando estamos en la playa, podríamos motivarnos a hacer ejercicio más seguido).

El diez por ciento de nuestro cuerpo que normalmente no se cubre con ropa es por lo general nuestra cara y nuestro cabello. Este porcentaje es el más importante de todos porque es hacia donde las personas miran. El estilo en que aseamos nuestra cabeza influye mucho en la impresión que causamos en los demás (esto es, peinado, maquillaje y alhajas para las mujeres. Peinado, barba y bigote, o la falta de ellos, para los hombres, etcétera). 

Sea propio

Las dos palabras más importantes que, se refieren a vestirse bien son “sea propio”. No existe una forma correcta o incorrecta para vestirse y asearse, tanto como una forma apropiada. Esto significa en primer lugar apropiado, pero de acuerdo con su comodidad. Esto es más importante de lo que otros piensan. Si usted se siente incómodo, su comunicación no será muy efectiva. Su apariencia debe de ser apropiada a la compañía donde trabaja (lo que los demás esperan, su situación geográfica, evento social, circunstancias, etcétera).

Esté consciente de su forma de vestir

Puesto que somos criaturas de hábitos, nuestra forma de vestir se basa en hábitos pasados. Considere su forma de vestir de manera consciente y cuidadosa. ¿Escoge cierto color por que siempre lo ha hecho así? ¿Le queda bien ese color? ¿Usa ciertas corbatas o moños porque así lo hacía en la universidad? ¿Van de acuerdo con la época?

Es mayor de lo que usted piensa

El impacto inicial de su apariencia en los demás es mayor de lo que usted piensa  No es superficial, sino algo que comunica en gran medida a los demás lo que usted siente de sí mismo. También demuestra lo que usted a veces hace para atraer la atención. 

Ejercicios para la conciencia y el desarrollo de las habilidades

  1. Los primeros cinco segundos

Cuando usted conoce a una persona por primera vez, haga un retrato mental de cómo se sintió acerca de ella después de la primera impresión. Luego analice cuánto se debió a su forma de vestir, expresión, peinado, contacto visual, alhajas etc. ¿Qué le causó una impresión positiva y qué una mala impresión? ¿Qué le pareció neutral? Haga este ejercicio todos los días. También puede ser un pasatiempo divertido en una fiesta o reunión social. 

  1. Escoja a cinco personas

Escriba el nombre de cinco personas a las que usted conozca bien. Piense en cómo usted les cambiaría su forma de vestir y su apariencia. Escoja cada diseño en detalle (la ropa, camisas, faldas, corbatas, colores, modelos, maquillaje, peinado, alhajas, lentes, etc.). Es mejor escribir estos cambios para que usted pueda darse cuenta de cómo estos elementos hacen la diferencia.

  1. Nadie le dirá

Ahora que ha analizado a otras cinco personas, haga lo mismo con usted  Analice con detalle lo que usted hace y lo que debería cambiar. Debe darse cuenta que casi nadie se va a ofrecer a decirle. ¿Qué necesita cambiar?

El vestido y la apariencia son uno de los asuntos más delicados y que causan más timidez para las personas en las comunicaciones interpersonales, por eso muy pocas personas nos dirán realmente lo que piensan y sienten. Usted puede ayudarlos a que den su opinión simplemente preguntándoles. Puede ayudar a comprobar su propio análisis.

  1. Escoja ropa nueva

Cada día considere su ropa de un modo distinto. Escoja un área, como sus zapatos, vestido, traje, saco, corbata, camisa, y/o aseo y hábitos personales. Cambie algo. Combine su ropa para tener una nueva apariencia. Escoja un atuendo diferente pero apropiado la próxima vez que vaya de compras. Vestir de manera diferente cada día lo hará más sensible en cuanto a cómo se siente usted en relación con su forma de vestir y su apariencia, y también lo hará más consciente de cómo influye su apariencia sobre los demás. Usted también descubrirá lo que funciona mejor para su persona. 

  1. Acuda a un consejero

Ya que el vestido y la apariencia tienen un gran impacto en la forma en que los demás nos perciben. Bien vale la pena gastar tiempo y dinero para consultar a un especialista. Éste puede ser uno o una en vestido, maquillaje o colores. Asegúrese de tener buenas referencias ya que ésta es un área de “imágenes intangibles” y usted tiene que estar seguro de recibir buenos consejos. Puede consultar con “compradores” especializados en tiendas departamentales para que lo ayuden a escoger su ropa.

  1. Investigación, investigación, investigación

Lea algún libro. Los libros de John Molloy son quizá los mejores que se conocen hasta ahora (“Cómo vestirse para tener éxito”, en sus versiones tanto para mujeres como para hombres). Aunque usted no esté totalmente de acuerdo con sus opiniones, sus investigaciones son amplias y, según Molloy, es bueno saber lo que está “correcto o incorrecto”.

También lea artículos sobre este tema en revistas y periódicos. Aunque éstos también están llenos de opiniones subjetivas, le ayudarán a aumentar sus conocimientos. Después puede adaptar su estilo personal y sus gustos a los principios generales.

  1. Pida opiniones acerca de su aspecto

La manera más fácil de obtener opiniones es preguntándole a los demás. Aunque las personas son sensibles a este tipo de preguntas, si usted es continuamente franco y directo al preguntar “cómo se ve esto” y “cómo se ve aquello”, puede obtener una valiosa perspectiva de usted mismo. No sea tímido. Cuando los demás se den cuenta de que usted está hablando en serio, ellos le darán su opinión sincera. Una vez que esto suceda, su forma de vestir y su apariencia serán cada vez más efectivas.

Gestos y expresión de la cara

“No ‘conocemos’ a nuestros presidentes. Nos los imaginamos. Los vemos de vez en cuando y desde lejos y solamente con base en unos pocos gestos y reacciones juzgamos qué tipo de personas son, y si deberían o no ocupar el puesto. Mucho depende de nuestra intuición y de su capacidad en determinados momentos para proyectar cualidades que admiramos y respetamos”

Meg Greenfield

Objetivo de comportamiento

…para aprender a estar relajado y a actuar con naturalidad cuando habla.

 

Para tener éxito en la comunicación interpersonal, usted debe tener las manos y los brazos a sus costados de una manera natural y relajada cuando está descansando. Sus gestos deben ser naturales cuando está animado y entusiasmado. Usted debe aprender a sonreír bajo presión, de la misma manera natural que cuando está contento.

 

 

 

Lo que algunas personas hacen
El expresidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, se caracterizó por ser muy poco enérgico. El asesor de medios de información de Carter le sugirió equivocadamente que gesticulara para mostrarse más enérgico durante un mensaje televisivo. Irónicamente, el tema del mensaje era la “Crisis de energéticos”. El discurso del presidente Carter estaba marcado en ciertas palabras clave en las que él tenía que hacer énfasis con gestos. Todo se vio tan raro e incómodo que al día siguiente los reporteros comentaron el asunto. Las notas decían que Carter parecía un “títere de madera”. La moraleja es que todos (incluso los presidentes) deben trabajar dentro de su propio marco de energía.

 

Teodoro participó en un seminario sobre videograbaciones en el que dio una introducción de dos minutos de duración. Comenzó con un ademán nervioso llamado “hoja de parra”, pero después continuó con algo peor. Comenzó a levantar su mano, palma hacia arriba, cada dos segundos. Cuando se vio después en la grabación de video, se autonombró “el exhibicionista de la hoja de parra”. Le impresionó tanto su distracción que trabajó para cambiar su hábito y nunca más volvió a ser “exhibicionista”.

 

Carlos luchó constantemente hasta convertirse en vicepresidente de una importante compañía de publicidad. Sus empleados pensaban que siempre estaba de mal humor porque su rostro era seco y serio. También se le hacía raro que sus hijos le preguntaran de repente, “¿qué tienes papá?”. Hasta que experimentó frente a una cámara de video se dio cuenta de lo que los otros veían. Aun cuando estuviera contento por dentro, nada se notaba por fuera. Sorpresivamente, cuando intentó sonreír exageradamente, no parecía exagerado. Al contrario, mostraba emoción y entusiasmo.

Cómo mejorar sus gestos y la expresión de su cara

Lo que funciona

La comunicación refleja energía. Aquellos que nacen con mucha energía tienen una ventaja. Sin embargo, todos podemos estar conscientes de nuestros niveles de energía (y aumentarlos). Éstos se muestran más a través de nuestros gestos y la expresión de la cara.

Para comunicarse con efectividad, usted debe relajarse lo más que pueda en su cara y gestos (como lo hace naturalmente). Puede trabajar para asegurar una mejor expresión de la cara y mejores gestos de la siguiente manera:

Conozca sus hábitos

Averigüe cómo lo ven los demás cuando está bajo presión. Sea consciente de esto. Usted puede descubrirlo con la ayuda de otras personas, pero lo mejor es verse a través de una grabación de video. Primero tiene que saber lo que no es natural antes de poder ser natural. Usted debe ser capaz de reconocer sus hábitos con un nivel de “conciencia de incompetencia”.

Conozca sus ademanes nerviosos

Todos tenemos “ademanes nerviosos”, un lugar donde acostumbramos colocar nuestras manos cuando estamos hablando y no tenemos nada que sujetar. Averigüe cuál es su principal ademán y después haga cualquier cosa que no sea ese ademán. No trate de usar ademanes con ciertas palabras o frases, no funciona muy bien. Sólo concéntrese en no usar ademanes nerviosos. Finalmente, sus manos deben estar sueltas en sus costados cuando no está haciendo énfasis en alguna idea o punto. Cuando sí quiere el énfasis que proviene del entusiasmo sincero, esto ocurrirá en forma natural. Pero algo así no va a ocurrir si sus manos están constantemente entrelazadas en un ademán nervioso de hoja de parra o con los brazos cruzados. 

No puede exagerar demasiado

Curiosamente, muy pocas personas exageran sus ademanes o las expresiones de la cara. Este es un descubrimiento tan impresionante que casi podemos afirmar que uno no puede exagerar demasiado. Haga un esfuerzo. Trate de exagerar sus ademanes positivos. Se sorprendería de lo normales que parecerían. No se preocupe por exagerar.

Sonría: A qué tercio pertenece

Todos pensamos que sonreímos la mayor parte del tiempo. En realidad, otras personas observan que tenemos una fuerte disposición para sonreír o para estar serios. Los estudios demuestran que aproximadamente un tercio de las personas en los negocios tiene una sonrisa natural. El segundo tercio tiene una cara neutral que puede cambiar fácilmente de una sonrisa a una mirada seria e intensa. El “último tercio” tiene una cara seria e intensa, aun cuando piensen que están sonriendo.

Conozca a qué tercio pertenece. Pida a otras personas que lo ayuden. Si usted pertenece al tercio que sonríe con facilidad, tiene una clara ventaja en sus comunicaciones con los demás. Las personas lo percibirán como alguien abierto y amigable, y aceptarán más fácilmente sus ideas. Otra ventaja es que usted puede comunicar malas noticias sin tanta dificultad como los demás. Si usted pertenece al tercio neutral, cambiando fácilmente de una cara sonriente a una seria, tiene la ventaja de parecer flexible. Pero si usted pertenece al último tercio, tiene que trabajar en esta área de sus comunicaciones. Puede ser que esté sonriendo por dentro, pero su cara puede reflejar pesadumbre y melancolía por fuera. Eso es exactamente lo que usted comunica. La percepción es la realidad en los ojos del que mira.

Recuerde el “factor personalidad”

Sus ademanes, y en especial las expresiones de su cara, tienden a hacerlo parecer abierto y cercano, o cerrado y distante frente a las personas con las que se está comunicando. “Aquél que quiera tener amigos, que se muestre amigable.” (Proverbios 18:24.) Recuerde que las personas comprarán sus ideas y se dejarán persuadir con más facilidad si usted les agrada. A las personas les gusta la gente abierta. Es gratificante cultivar el “factor personalidad”.

Las personas serias, tales como los tecnócratas, analistas, programadores, ingenieros, académicos, etc., pueden ser efectivos en persona. Pero por lo general son más efectivos por escrito. La comunicación interpersonal significa conectarse con otra persona en un nivel emocional, no sólo en un nivel intelectual.

Las sonrisas tienen músculos

No existe nada misterioso en una sonrisa, excepto el efecto que produce. Una sonrisa la producen los músculos y éstos se pueden ejercitar. La mejor manera de practicar la sonrisa no es tanto formar una sonrisa con los labios sino alzar los pómulos. Considere la parte superior de sus mejillas como manzanas y simplemente alce las manzanas para formar una sonrisa. Póngale músculos a su sonrisa.

sonrisaFalsaCuidado: Las sonrisas falsas no funcionan

Resaltamos la importancia de la sonrisa en sus esfuerzos interpersonales, porque inmediatamente le comunica a las personas su estado de ánimo. Ellos ven su cara y la sonrisa domina. Así que es importante estar consciente de cómo sonreír, y practicar y ejercitar los “músculos de la cara”. Pero recuerde que la falsa sonrisa no funciona. No sólo no dura mucho tiempo, se nota que es falsa. Usted necesita ejercitar esta habilidad practicando con sus músculos faciales; recuerde que la verdadera sonrisa viene de dentro. Es como un atleta que practica y entrena sus músculos para que estén listos para usarse en el momento oportuno, motivados por la adrenalina de la situación real.

Ejercicios para la conciencia y el desarrollo de las habilidades

  1. Practique con un compañero.

Colóquese a 2 o 2.5 metros de otra persona que lo esté observando. Hable acerca de cómo siente sus brazos y sus manos cuando están sueltas en sus costados. Luego siga hablando acerca de los ademanes en general y de cómo se siente cuando son naturales, haciendo ademanes al estar diciendo esto. Luego exagere sus gestos, incluso moviéndose un poco si lo desea, y describa a su compañero cualquier sensación que pueda tener de estar actuando raro o tonto. Asegúrese de que sus gestos sean exagerados, con movimientos en que definitivamente levante los brazos sobre la cintura y hacia los lados. Luego pregunte la opinión de su compañero. Tal vez se sorprenda al saber que a su compañero no le pareció tan exagerado como a usted. Invierta el proceso y deje que su compañero haga los gestos y déle usted su opinión. Practique este ejercicio varias veces hasta que se dé cuenta de lo “enérgico” que realmente puede ser sin parecer exagerado.

  1. Cuente sus ademanes nerviosos.

La próxima vez que hable frente a un grupo, haga que alguien cuente el número de veces que usted muestra ademanes nerviosos. Esto puede ser en una junta o en cualquier situación formal o informal. Por ejemplo, si usted tiene el ademán de la hoja de parra, dígale a su observador que se fije en eso y así él podrá contar el número de veces que usted lo hace durante su presentación. Esto le dará una idea de qué tan serio es su problema y así podrá usted comenzar a modificar su comportamiento para evitar ese ademán.

  1. Interpretar un papel.

Observe una grabación de video o la presentación por televisión de un comentarista seguro, vigoroso y enérgico, e intente imitarlo. Escoja un líder natural en política. Los negocios o los deportes. Recuerde que esto es sólo un ejercicio y la interpretación de un papel, así que hágalo con ganas:

  • Haga una verdadera presentación, preferiblemente de negocios, frente a una persona o un grupo de personas como lo haría normalmente. (Este ejercicio es muy efectivo si se hace en grupo.)
  • Luego piense en cómo lo haría su “personaje modelo”.
  • Ponga todo su empeño en “actuar como si” usted fuera esa persona transmitiendo su mensaje. Deje que todo fluya.
  • Luego pida la opinión del grupo. (Si es posible grabe en video las dos actuaciones, “antes y después”, y así usted podrá notar la diferencia en usted mismo.)

Normalmente usted notará que su segunda presentación tuvo más convicción y más credibilidad que la primera. Recuerde que éste es sólo un ejercicio y no significa que tenga que actuar como otra persona en la vida real. Esto puede ayudarlo a estar consciente de cuánta energía tiene a su alcance si lo desea, adaptándola a su propio estilo.

  1. Vaya a una tienda de departamento.

La observación de uno mismo a través de una grabación de video es de gran ayuda para todas las áreas de habilidades del comportamiento mencionadas en este libro, pero más que nada para los gestos y expresiones de la cara. Busque alguna manera de grabarse a usted mismo en video. Si no tiene acceso, este es un método que funciona para todos. Vaya a una tienda de departamento cercana y pida que le demuestren una cámara de video. Pida que lo graben durante más o menos un minuto mientras hace un pequeño discurso y luego que se lo repitan. La siguiente semana vaya a otra tienda y haga lo mismo. Después de varias veces, usted habrá experimentado el invaluable proceso de la retroalimentación a través del video. Luego decida qué sistema le funciona mejor y si tiene los medios, cómprese una cámara.

  1. Vea la televisión sin sonido.

Un día vea la televisión (una telenovela, un programa de entretenimiento o las noticias) pero quite el sonido. Si hace esto durante cinco o diez minutos al día usted se sorprenderá de cuánto le comunican aquéllos a los que observa. La comunicación interpersonal, la confiabilidad y la credibilidad de los individuos se transmite, en gran parte, por sus gestos y la expresión de su cara.

  1. Ponga a prueba su sonrisa.

Usted puede hacer este ejercicio estando solo, si tiene acceso a una cámara de video. Eche a andar la grabadora, vea directamente a la cámara y haga una sonrisa falsa. Descríbale a la cámara lo que se siente sonreír de esa manera. Luego, sin apagar la videograbadora, borre la sonrisa de su cara y transmita lo que usted siente que es una sonrisa normal franca y amigable. Describa lo que siente en la cara durante unos veinte o treinta segundos. Después observe la grabación. Si usted es uno de los del último tercio que “no sonríen”, probablemente se sorprenderá de que su sonrisa falsa no se ve tan mal como usted pensaba, y que por lo menos transmite cierto grado de franqueza y amabilidad. Al mismo tiempo la sonrisa natural que usted sintió por dentro no se notó nada por fuera. En muchos casos, cuando usted cree que sonríe, en realidad se ve serio.

 

Postura y movimiento

“Manténgase erguido. La diferencia entre levantarse y agacharse es solamente cuestión de postura interna. No tiene nada que ver con la estatura, no cuesta trabajo y es más divertido”

Malcolm Forbes

ejecutivos

Objetivo de comportamiento …para aprender a pararse erguido y moverse suavemente y con naturalidad.

Usted debe ser capaz de corregir la tendencia generalizada de “aflojar” la postura tanto superior como inferior de su cuerpo. Al comunicarse es más efectivo ser fluidos que adoptar una posición rígida. Esto se aplica a los gestos, pero en especial al movimiento de los pies y de las piernas.

Lo que algunas personas hacen

María tiene su propia compañía de asesores. Cuando era pequeña, pensaba que tenía un poco de gordura en la panza, así que siempre se preocupaba por sumirla. Esto le hacía jalar sus hombros hacia atrás, y ahora como adulto tiene una posición muy erguida. Debido a la manera confiada en que camina, ella inspira respeto siempre que entra a cualquier lugar.

Enrique trabaja en un estudio de televisión. Él creció tan rápido que en la secundaria ya medía 1.90 m. Trató de disminuir su altura agachando la cabeza. Ahora, como adulto, mide 2.05 m y camina encorvado. Aun cuando tiene una mejor opinión de sí mismo que de joven, su antiguo hábito de encorvarse lo hace parecer tímido y con poca confianza.

Álvaro es presidente de una importante compañía de transportes. Él asistió a un seminario para ejecutivos junto con varios de sus empleados. Debido a su mala postura, el director del seminario lo percibió al principio como uno de los empleados más que como el jefe.

Luisa tenía 17 años cuando se ofreció a participar en una demostración en  video durante un seminario de comunicaciones. Ella tenía que hablar por unos cuantos minutos, luego participar durante la siguiente semana en el seminario antes de volver a hablar frente a la cámara de nuevo. Estaba participando en un experimento de “antes y después”. Aunque varios aspectos fueron distintos, lo más impresionante fue su cambio de postura. La primera vez que habló, se recargaba sobre su cadera izquierda y estaba ligeramente encorvada. La siguiente semana el tele auditorio primero le vio salir de atrás de una cortina y pararse erguida. Aun antes de que ella abriera la boca, demostró una confianza casi palpable.

mesaTrabajo

Cómo mejorar su postura y movimiento

Piense en un conocido conductor de televisión. ¿Recuerda alguno que esté “encorvado”? Seguramente que no, ya que la confianza generalmente se expresa a través de una excelente postura.

Su posición física puede ser un reflejo de su posición mental. Y la posición de su cuerpo muchas veces influye en la opinión que los otros tengan de usted. La gente lo tratará como pida que lo traten.

Manténgase erguido

Una mala postura de la parte superior del cuerpo refleja poca confianza en uno mismo. Aunque esto no ocurra siempre, las demás personas piensan así hasta que tienen más información como para cambiar de opinión. Muchas veces, la mala postura de la parte superior del cuerpo se debe a un patrón de hábitos del pasado. Muchos hombres caminan encorvados porque de niños crecieron rápido y no querían sobresalir. Otros simplemente no consideraron que la postura fuera importante y permitieron que la posición encorvada y agachada de la “juventud” se extendiera hasta la edad adulta.

Observe la parte inferior de su cuerpo

La otra parte de la postura que muchas veces se descuida es la de la parte inferior del cuerpo. Su forma de pararse puede afectar su efectividad frente a las personas que lo escuchan. Usted puede desviar la energía de su comunicación de los que lo escuchan debido a un lenguaje corporal inapropiado. Uno de los patrones de mala postura más común es el de “apoyarse sobre la cadera”. Si usted tiende a apoyarse sobre la cadera es como si estuviera diciendo “no quiero estar aquí”, y esto ocasiona un distanciamiento entre usted y los otros. Otras variaciones son balancearse de un lado a otro, apoyarse primero sobre los talones y luego sobre los dedos de los pies o dar pequeños pasos.

Utilice la “posición preparada”

Para combatir estos hábitos negativos usted puede asumir la “posición preparada”. Esto significa, básicamente, lanzar su peso hacia adelante. La comunicación monta sobre un caballo de “energía”. Al estar hablando (cuando tiene confianza y quiere transmitir su mensaje) lanza su energía hacia adelante. La “posición preparada” significa inclinarse ligeramente hacia adelante como para poder levantar los talones ligeramente del piso, con las rodillas ligeramente flexionadas. Esto es similar a practicar para una competencia de atletismo donde usted está listo para moverse en cualquier dirección. Cuando su peso está hacia adelante, es imposible apoyarse sobre la cadera o mecerse sobre los talones. Acostúmbrese a la “posición preparada” en situaciones de comunicación tanto formales como informales y así estará preparado en el momento oportuno.

Muévase

No se puede separar la comunicación de la energía. Use toda su energía natural de una manera positiva. Cuando esté hablando con otras personas, manténgase en movimiento. Retírese del atril si está en situaciones formales. Esto eliminará la barrera física entre usted y los demás. En un grupo, usted tiene espacio para moverse un poco (sus pies, al igual que sus manos y brazos). En situaciones en que debo estar sentado, considere pararse cuando le toque hablar, o inclínese hacia adelante para causar más impacto. El movimiento aumenta su energía, refleja confianza y da variedad a sus comunicaciones. No exagere, pero sí muévase de acuerdo con su propio nivel de energía. Aunque la gente que tiene mucha energía tiene cierta ventaja, las personas que usan conscientemente lo que poseen pueden alcanzar un mayor impacto personal.

Su propio estilo

Asegúrese de adaptar los conceptos de postura y movimiento a su propio estilo. No existe una sola manera de pararse o de moverse. Pero hay conceptos que funcionan. Dos de estos son “estar erguidos” y “lanzar su energía hacia adelante” al estarse comunicando. Considérelos como su “posición preparada” y luego adáptelos a su propio estilo.

Ejercicios para la conciencia y el desarrollo de las habilidades

  1. Obsérvese. La postura y el movimiento son un conjunto de habilidades que usted puede observar con facilidad. Los espejos o las observaciones que le hagan los demás pueden ayudarlo. Mejor aún, si lo puede hacer, obsérvese caminando o hablando por video. Observe lo que comunica la parte superior de su cuerpo. (¿Está erguido? ¿Está encorvado? ¿Entre erguido y encorvado?) Si usted cruza sus piernas o se recarga contra la pared muchas veces parece descuidado más que casual. Pruebe diferentes variaciones de la “posición preparada” para ver cómo se ve.
  1. Camine desde una pared. La postura de la parte superior del cuerpo de las participantes de un concurso de belleza es erguida y confiada. Una de las razones se debe al ejercicio de “caminar desde una pared” creado por la Señorita América, Donna Axum. Ella sugería pararse contra una pared con los talones y los hombros tocándola. Luego enderezar la columna para que la mayor parte de la espalda también la toque. Luego alejarse (sacudiéndose un poco para no estar rígidos) y dar unos pasos. Hágalo y note cómo usted se siente alto y proyecta mayor confianza. Si usted practica esto constantemente, mejorará su postura de una manera notable. 
  1. Los “dos pasos”. La próxima vez que usted se dirija a un grupo, pida a alguien que cuente el número de pasos que usted da (si es que se mueve). Luego piense en los “dos pasos”. Muchas veces damos medios pasos porque nos queremos mover pero nos sentimos inhibidos. Ese grado de movimiento es mejor que ninguno, pero aún refleja lo que sentimos: inseguridad. Si usted da los “dos pasos”, dando al menos dos pasos en dirección a alguien, se estará forzando a moverse con un propósito aparente. Si combina esto con una buena comunicación visual, estará hablando y presentándose de una manera confiada y directa.
  1. Póngase de pie en las juntas. Experimente con la postura y el movimiento. En su próxima junta, póngase de pie cuando tenga algo importante que decir. Esto le dará más énfasis a su mensaje. Cuando la junta sea entre dos personas, para vender un producto o una idea, considere hacer su presentación de pie, tal vez hasta pueda usar algún elemento visual como láminas. Usted se puede divertir al intentar nuevas maneras de usar su postura y movimiento para lograr un efecto positivo, y al mismo tiempo mejorar su impacto.

Contacto visual

“Un ojo puede amenazar como un rifle cargado y apuntando, puede insultar como las burlas o las patadas o con ánimo distinto (y a través de rayos de bondad) puede hacer el corazón bailar de alegría”

Ralph Waldo Emerson

 

Objetivo de comportamiento para la comunicación visual …mirar a otra persona con sinceridad y sin titubear.

En las comunicaciones individuales, la comunicación visual normal debe ser de 5 a 15 segundos. Para individuos dentro de un grupo debe ser de 4 a 5 segundos. Haga un hábito de esto para que cuando esté bajo presión mantenga un patrón de mirada contada sin la necesidad de reflexionar sobre el asunto.

Lo que algunas personas hacen

Pedro es ministro de una pequeña iglesia. Cuando dirige la oración, mantiene los ojos cerrados durante 2 o 3 segundos entre las miradas hacia su público, quizá asumiendo una actitud Divina, pero más bien dando una impresión de distancia. Este patrón de hábito también entra dentro de sus conversaciones personales. Él no sabe que tiene “parpadeo lento”, lo que hace que su público. se sienta alejado.

Juan es un productor cinematográfico que tiene la costumbre de mirar hacia la parte inferior de la mejilla derecha de la persona que lo escucha  Esto causa una impresión de torpeza o distancia sin que él lo sepa.

Mariana es directora de personal para una importante compañía. Al entrevistar a las personas, casi siempre mira hacia la ventana cuando habla y hace preguntas. Esto la hace parecer poco interesada y distante.

Patricia es una gran oradora profesional que emociona a su público con interesantes historias y anécdotas personales. Lo malo es que ella reduce su impacto personal al mirar a las personas de su público por casi medio segundo o menos. Aunque siente que tiene buen contacto visual, los individuos de su público no sienten que se esté dirigiendo a ellos correctamente.

Mejorar su comunicación visual

La comunicación visual es la habilidad más importante entre sus herramientas de impacto personal. Los ojos son la única parte de su sistema nervioso central que tiene contacto directo con otra persona. No piense simplemente que hacer “contacto visual” es suficiente. Una buena comunicación visual significa más que una mirada casual.

Intimidad, intimidación e implicación

Las tres “les” de la comunicación son intimidad, intimidación e implicación. La intimidad y la intimidación significan mirar a otra persona por un largo periodo de tiempo (de 10 segundos a un minuto o más). Pero más del 90% de nuestras comunicaciones personales (especialmente en lo que se refiere a negocios) requieren de implicación. Esto merece toda nuestra atención y es la base del siguiente material.

Cinco segundos para mayor efectividad

Cuando hablamos con otra persona y estamos emocionados, entusiasmados y confiados, por lo general la miramos durante cinco o diez segundos antes de voltear la vista. Esto es natural en la comunicación entre dos personas. Esto es también lo que se debería hacer en cualquier situación. Ya sea hablando con una persona o con mil. Las personas que escuchan se sienten cómodas con los cinco segundos en la mayor parte de sus comunicaciones, así que es lógico que usted cumpla esas expectativas. 

Cuídese de disparar la vista

El problema de la mayoría de nosotros cuando nos sentimos presionados es que miramos hacia cualquier lugar menos a la persona que nos escucha. Nuestra mirada tiende a dispararse hacia todas partes como conejos asustados. Esto demuestra un nerviosismo que afecta nuestra credibilidad. Mirar hacia otra parte que no sea la persona con la que hablamos aumenta esta tendencia y hace que el que nos escucha se sienta incómodo.

Cuídese del parpadeo lento

Por otra parte, es igual de desconcertante desarrollar el hábito del “parpadeo lento”. Esto es cuando usted mantiene sus párpados cerrados por 2 o 3 segundos. Esto transmite el mensaje “en realidad no quiero estar aquí”. Por lo general los que lo escuchan tampoco lo querrán.

La comunicación visual y la televisión

Con la llegada a la era del video, todos estaremos en la televisión tarde o temprano (como un modo de adiestramiento o tal vez en una videograbación casera). Es importante tener una comunicación visual estable con el entrevistador y con cualquier otro que aparezca frente a las cámaras. Nunca vea directamente a la cámara. El teleauditorio en realidad lo está observando por medio de la cámara, así que trate a la cámara como el “observador” que realmente es.

Incidencia del ángulo del ojo

Un último consejo. Si se está dirigiendo a un grupo numeroso y la incidencia del ángulo de su ojo entre cada individuo es reducida, una comunicación visual extensa (5 segundos) es aún más importante. Esto se debe a que cuando usted mira a una persona, otros alrededor de esa persona pensarán que usted les está hablando sólo a ellos. 

Aplicación a los negocios

Usted usa sus ojos para comunicarse el 90% de las veces en los negocios (sin contar el teléfono). Cuando se comunique con personas con las que se encuentre en sus negocios (colegas, clientes. jefes, etc.), concéntrese en la manera en que los está mirando. Imagínese cómo se ve cuando está molesto o contento. Al igual que un vendedor, resuelva cómo mirar a un cliente difícil antes de una venta. Compare eso a como usted se ve después de cerrar el trato. Fíjese en el patrón de los ojos de otros durante una entrevista de empleo o una revisión de trabajo. Luego aplique sus recién adquiridos conocimientos a sus propios patrones de vista de una manera más electiva y confiada.

A continuación se dan algunos ejercicios para desarrollar sus habilidades y algunos consejos para aumentar sus comunicaciones visuales en las situaciones interpersonales que enfrenta a diario. Practique cada uno de ellos diariamente. Al principio puede ser que se sienta un poco raro o apenado, pero como cualquier otro comportamiento aprendido, la práctica constante aumentará su confianza y mejorará notablemente su “comunicación visual”.

Mirada
Ejercicios para la comunicación visual: conciencia y desarrollo de las habilidades

  1. ¿Hacia dónde mirar? En sus siguientes diez conversaciones, determine hacia dónde mira por lo general cuando habla con otras personas. Advierta que usted no mira directamente a los dos ojos. Puede ver el ojo izquierdo o el ojo derecho de la persona, pero es imposible mirar ambos ojos al mismo tiempo. En conversaciones entre dos personas, los ojos tienden a moverse alrededor de la cara, pero siempre existe un punto en especial donde la mayoría nos detenemos. Encuentre ese punto (¿El ojo derecho? ¿La punta de la nariz? ¿El ojo izquierdo? ¿Directamente entre los ojos?). Cualquier lugar cerca de los ojos es aceptable. Cualquier otro lugar no lo es (esto es el suelo, sobre el hombro del que lo escucha, etc.). Una vez que haya localizado este lugar, trate de estar más consciente y sensitivo respecto de lo complejo que es la comunicación visual. Luego intente ver hacia otra parte y notará el contraste. Esto lo ayudará a no sentirse raro cuando no quiera ver directamente a una persona pero lo tenga que hacer para mayor efectividad.
  1. Reafirmar el hábito de los cinco segundos. Cuando usted está en una reunión o hablando frente a un público, pídale a algún amigo que mida el tiempo que mira a ciertos individuos. Esté consciente de mantener una comunicación visual por cinco segundos con los individuos del grupo a los que se esté dirigiendo.
  1. Aumente su sensibilidad. Hable con un compañero durante un minuto. Pídale a ese compañero que retire la vista por unos 15 segundos mientras usted continúa hablando. A continuación haga que su compañero mire hacia cualquier otra parte menos a usted mientras está escuchando. ¿Cómo se siente? Invierta el proceso y luego discuta la importancia de la comunicación visual en las conversaciones verbales. Note cómo muchas veces hace falta un buen contacto visual en ciertos eventos sociales (por ejemplo fiestas). Practique un mejor contacto visual en estas situaciones informales y note la diferencia en las conversaciones.
  1. Libérese de la intimidación. Si se siente incómodo con un individuo con el que tiene que hablar (como en una entrevista de trabajo, o al hablar con el presidente de una compañía), trate de mirar a la frente de esa persona. Para poder experimentar esto platique con algún compañero que esté sentado a un metro de distancia. Mírelo justo en medio de la frente, un poco arriba de los ojos. Esa persona pensará que usted tiene una buena comunicación visual con él. Sin embargo usted sentirá que no tiene ningún “contacto” en lo absoluto. Esto ayudará a reducir la conexión emocional y parecerá que está hablando con una pared. Invierta el proceso para que su compañero pueda experimentar el mismo fenómeno.
  1. Consejos. Observe a otros (ya sea en persona o por televisión) y note la diferente sensación que le produce cada individuo a través de sus patrones de comunicación visual. Haga un video de usted para ver sus propios patrones visuales. Pregunte a sus amigos lo que opinan de su comunicación visual. Pídale a algún amigo o compañero de trabajo que analice su contacto visual en varias situaciones de comunicación.

El buen orador…

exposicion

Clasifica las siguientes características según las tablas que se encuentran al pie de la página.

  1. Mantenerse callado
  2. Responder a las preguntas y observaciones con comentarios valiosos
  3. Hablar sobre el mismo tema
  4. Manifestar aburrimiento (por gestos faciales y la posición decaída del cuerpo)
  5. Puede hablar de varios temas
  6. Siempre manifiesta acuerdo
  7. Interrumpir
  8. Aportar nuevas ideas
  9. Pregunta sobre el tema que se está tratando
  10. Responde con entusiasmo
  11. Habla con tono de voz moderado
  12. Refleja interés con la mirada
  13. Criticar
  14. Evitar la mirada del otro
  15. Regañar
  16. Enojarse
  17. Distraerse al momento que le están hablando (al mirar para otro lado o fijarse en cualquier cosa)
  18. Gritar o hablar con voz muy fuerte
  19. Cambiar el tema antes de que se haya terminado de tratar
  20. Dar consejos cuando se le piden
  21. Escucha con atención
  22. Habla con seguridad
  23. Reír constantemente
  24. No titubea
  25. Demuestra aceptación de las ideas contrarias a las suyas (con gestos faciales y otras manifestaciones no verbales)
  26. Controla las reacciones emocionales
  27. Responde con poco entusiasmo
  28. Hacer comentarios fuera del tema frecuentemente
  29. No responder cuando le dirijan la palabra
  30. Dice las palabras adecuadas en el momento oportuno
  31. Responder con pocas palabras.

Comportamiento de comunicación verbal que se debe EVITAR

VERBAL NO VERBAL
 

 

 

 

Comportamiento de comunicación verbal y no verbal del buen orador

VERBAL NO VERBAL
 

 

 

 

Estilo, imagen y credibilidad

Entre las cualidades que debe tener todo orador se destaca la credibilidad, caracterizada por otras tres cualidades, que son: honestidad, conocimiento y dinamismo. La credibilidad tiene que ver también con la buena reputación del orador para obtener la aceptación de su mensaje, además de estar bien preparado, es decir, tener conocimiento, competencia y experiencia sobre el tema. Y, además de esto, está estrechamente relacionada con la honestidad consigo mismo y con su público. El dinamismo se refiere especialmente a la imagen del orador, y habla de una persona activa, franca y valiosa.

El público, guiado por prejuicios de toda índole, puede dar o quitar credibilidad. Y ante estos, según la sugerencia de Bettinghause, se puede trabajar en: mantener una actitud favorable con un mensaje adecuado cuando no hay conocimiento en el público del orador; hacer que el público se identifique con el orador; desarrollar una buena reputación; esforzarse por presentar el mejor mensaje; asociarse con personas de buena reputación; informar al público de las actividades importantes, especialmente las relacionadas con el tema que trataremos en la conferencia.

El buen orador debe tener credibilidad. ¿En qué consiste este fenómeno intangible? ¿Cómo puedo lograr que mi público me estime, me crea, piense que tengo razón y que la información que le estoy ofreciendo es correcta? ¿Cómo tengo que hacer para que me acepten? Éstas son preguntas que inquietaron a los antiguos griegos y que nos siguen interesando hoy.

Resultados de estudios contemporáneos sobre credibilidad nos informan de las tres cualidades que un público percibe en el orador que posee tal cualidad (Brémbeck y Howell 1976:251‑265): honestidad, conocimiento y dinamismo. La honestidad se refiere al ethos, el carácter del orador. Los antiguos griegos eran conscientes de la importancia de esta cualidad en el buen orador. Aristóteles apuntó a la importancia de ella al considerarla “la forma más potente de la persuasión”. Insistió en que el orador debe tener siempre un propósito moral y que no debe persuadir a que el público haga o piense mal (Kennedy 1963:123). Quintiliano puso énfasis en la reputación del orador, y en tal sentido consideraba que una persona de mala reputación tendría dificultad en obtener la atención y aceptación de su público (Brémbeck 1976:253). Al reconocer el elemento de reputación del orador nos damos cuenta de que éste influirá en la recepción del mensaje. Puede ser que el público conozca muy bien al orador o que sólo haya oído de él indirectamente, pero siempre tendrá una idea previa sobre su persona.

Aristóteles reconoce la importancia de tener una buena reputación para obtener la aceptación del mensaje; sin embargo recomienda que el orador prepare bien su mensaje y que no dependa totalmente de su imagen previa» (Brembeck, 1976:253). Recordemos que Abraham Lincoln dijo: “Puedes engañar a algunas personas siempre, y puedes engañar a todas las persona a veces, pero no puedes engañar a todas las personas siempre”. Y en Numancia, Cervantes dijo:

Jamás la falsedad vino cubierta tanto con la verdad, que no mostrase, algún pequeño indicio, alguna puerta por donde su maldad se investigase.

El orador debe ser honesto consigo mismo y con su público: debe desarrollar una reputación de persona honesta si pretende que el público acepte su mensaje.

El conocimiento se refiere a la competencia y nivel de experiencia que el orador tiene sobre el tema. Un orador que es reconocido como experto en la materia puede esperar más aceptación de su mensaje que otro que no goza de este reconocimiento.

El dinamismo se refiere a la cualidad mediante la cual el orador es percibido por el público corno una persona activa, franca y valiosa (Bettinghaus, 1973:106).

Estas tres cualidades van a determinar la credibilidad del orador ante su público. Es importante subrayar, sin embargo, que la credibilidad no reside en la persona sino que depende de las percepciones que tiene el público de ésta (Bettinghaus, 1973:104).

Estas percepciones siempre van a ser regidas por filtros de prejuicios positivos o negativos hacia el orador. El prejuicio va dirigido a algunas características del orador: edad, sexo, raza, cultura, clase socioeconómica y sistema político a que pertenece, etc. En parte, estas características van a determinar si el público le atribuye al orador las cualidades de honestidad, conocimiento y dinamismo.

Existen varios y diferentes públicos y los prejuicios que tienen también varían. Por ejemplo, un público que en su mayoría es antifeminista difícilmente va a atribuir conocimiento a una mujer. De la misma manera un público que tiene actitudes favorables hacia España muy probablemente atribuirá a un orador español mucho conocimiento incluso antes de que empiece a hablar. En general un público que cree que los jóvenes de hoy son poco responsables le otorgará más credibilidad a un médico de 50 años que a uno de 28. Para un Club de Leones, seguramente Leonard Bernstein, hablando sobre la música, tendrá más credibilidad que Rigo Tovar hablando sobre el mismo tema. Sin embargo, para un grupo de jóvenes trabajadores Rigo Tovar tendrá más credibilidad que el para ellos poco conocido Bernstein.

Que el público siempre percibirá al orador a través del filtro de los prejuicios, tanto positivos como negativos, no debe desilusionar al futuro orador. Recordemos que Aristóteles recomendaba que el orador debía poner todas sus energías en elaborar un mensaje que gane aceptación para él .y dé información, mejorando así su credibilidad. No todo el mundo puede ser presidente de la república, ni rector de una universidad. El prestigio que estas personas tienen, por el puesto que ocupan, les da credibilidad ante casi cualquier público, aun antes de que empiecen a hablar. Si la mayoría de nosotros no ocupamos puestos de tan alto prestigio, ¿cómo podemos, entonces, los Juan Pérez, mejorar nuestra credibilidad?

Bettinghaus (1973:111‑115), citando resultados de estudios contemporáneos sobre credibilidad, nos da algunas sugerencias a este respecto:

1) Cuando la fuente es desconocida, los receptores generalmente le evalúan positivamente. Es decir, la actitud del público en el caso de una fuente desconocida es la de espera. La implicación práctica para el orador es que en la mayoría de las ocasiones, si el público no le conoce, puedo contar con una actitud previa favorable. Es responsabilidad del orador mantener esta actitud favorable presentando un mensaje adecuado.

2) El mensaje tendrá más aceptación si el público puede identificarse con el orador. Es importante que el público perciba una semejanza de factores tales como estatus social, educación, actitudes y creencias entre él y el orador.

3) La credibilidad de la fuente está determinada por la impresión total que tiene el receptor y no sólo por su presentación en el momento de la ponencia. Esto quiere decir que la reputación del orador es un factor importante para determinar su credibilidad.

¿Cómo se desarrolla una reputación de alta credibilidad? Se recomienda al futuro orador que vaya adquiriendo el hábito de informarse, atendiendo a los medios, leyendo, instruyéndose, y además que esté dispuesto a comunicar la información que obtenga, que hable con la gente, que sea una persona comunicativa.

4) A pesar de la reputación previa que tiene el orador con su público, su credibilidad puede incrementarse o disminuirse como resultado de su conducta durante la presentación de su mensaje.

Si el orador cree que su imagen previa es alta, esto no debe ser pretexto para descuidar la preparación de su mensaje, porque, ¡cuidado!, su credibilidad está en juego. Por otra parte, si juzga que su credibilidad es baja puede estar seguro que, si ofrece una buena presentación, esto le ayudara a establecer una reputación de alta credibilidad.

5) La credibilidad del orador se determina en parte por las personas con quien se asocia. Para establecer una reputación de alta aceptación se recomienda tomar en consideración la solvencia de nuestros socios. Otra recomendación es que se busque una persona que tenga alta credibilidad con el público para hacer la presentación formal de nuestro curriculum.

6) La credibilidad del orador se determina en parte por su estatus social. La recomendación que se da para mejorar nuestro estatus social en la percepción del público es proveerle a la persona que nos va a presentar alguna información que pueda aumentar nuestro estatus social. Por ejemplo, si hemos tenido un alto puesto en el pasado.

Se recomienda que examinemos nuestras actividades para poder identificar aquellas que nos van a dar prestigio. Luego, cuando nos pidan una conferencia, podemos informar a la persona que nos presentará qué actividades hemos desempeñado que puedan estar relacionadas con el tópico que vamos a tratar y que nos alcancen a dar una buena imagen en la percepción del público. La persona que nos presenta al público incluirá esta información en la introducción.

En general entre estas recomendaciones se destacan tres puntos:

  • La reputación que hemos adquirido determina en gran parte la credibilidad que tenemos ante el público, ya sea que nos conozca o solamente haya oído hablar de nosotros.
  • No obstante que nuestra reputación nos otorga alta o baja credibilidad, nuestra conducta y el mensaje que presentamos ante el público inmediato pueden afectar positiva o negativamente a nuestra credibilidad ante este público.
  • Cuando el público no nos conoce podemos contar, en la mayoría de los casos, con una actitud neutral por parte de él. Esta situación nos da la oportunidad de establecer una reputación de alta credibilidad.

nerviosismo

Por otro lado, el nerviosismo influye en la percepción que el público tiene de nosotros y de nuestro mensaje, teniendo como peligro potencial el riesgo de perder la aprobación social. Este nerviosismo es energía que nos prepara para enfrentarnos con el peligro potencial, por lo que debemos aprovechar esa energía, si no, esta funcionaría en nuestra contra. Se sugiere, entonces, preparar bien el mensaje , que interese al grupo y sobre el que se tenga abundante información sobre el tema y sobre todos los acontecimientos nacionales y mundiales para poder responder a las preguntas que dirijan al orador al finalizar su exposición, y, finalmente, habrá que comprometerse con las ideas propias que se compartirán con el público; además, se sugiere utilizar apoyos visuales para la presentación, visitar el lugar donde se presentará el discurso…

Una de las formas que se aconsejan para perder el nerviosismo es practicar la comunicación oral de manera rutinaria, aceptando cualquier invitación para hablar sobre cualquier tema y ante cualquier público. Y, por si fuera poco, es necesario aprender a relajarse, frente al público y frente a las múltiples situaciones que se enfrenta en su vida diaria. Para esto, es necesario haber aprendido a no presionarse y no dejar que otros lo presionen. En relación a este punto se sugiere también: respirar profundo antes de cualquier presentación; responder a las situaciones diarias de una forma calmada, razonada y madura; desarrollar la habilidad para organizarse, optimizando tiempo y energía; tener buena alimentación.

microfono

Un factor que influye en la percepción que el público tiene de nosotros y de nuestro mensaje, es el nerviosismo que todos sentimos al enfrentarnos con un auditorio.Después del enfrentamiento con el público no es raro oír comentarios como los siguientes:

  • “Mi problema fue el nerviosismo.”
  • “Me dio miedo al momento de pasar; mi máximo problema fue el nerviosismo.”
  • “Me sentí nervioso al ser yo el centro de las miradas.”
  • “Estuve demasiado nervioso, sentí que hablaba tembloroso.”
  • “Estuve tenso del cuerpo.”
  • “Mi problema fueron los nervios y las carreras, es decir el tratar de acabarrápido debido a los nervios.”
  • “Me sentí nervioso al pasar al frente y pensar si realmente gustaría el tema,mi personalidad y modo de dar el discurso.”

Estos comentarios reflejan una preocupación común entre todos los que enfrentamos a un público. Es normal la reacción emocional y física ante situaciones importantes, como es la de la comunicación oral. Estamos arriesgando nuestra reputación al abrirnos ante un público, al demostrarle nuestro punto de vista o tratar de informarlo de algo. La situación de comunicación oral es importante y por eso nos sentimos nerviosos, nos percatamos del peligro potencial de no quedar bien con el público.

El nerviosismo que sentimos ante el público es una respuesta emocional y física normal que nos indica que estamos enfrentándonos a una situación importante y peligrosa. Ante cualquier situación de peligro respondemos con nerviosismo. Un cazador que se enfrenta con un oso, aunque tenga experiencia en la caza, seguramente respondería emocional y físicamente ante la situación. Es una situación de peligro potencial. El peligro potencial en la situación de comunicación oral es el riesgo de perder la aprobación social tan importante para cada uno de nosotros si queremos vivir en sociedad.

El hecho de que nos sintamos nerviosos ante la situación de comunicación en público no debe desilusionarnos, sino al contrario. Si nos sentimos nerviosos nos damos cuenta de que somos personas responsables, que respondemos a la situación en forma normal. El nerviosismo que sentimos es energía que nos está preparando para enfrentarnos con el peligro potencial de no obtener la aprobación social. Sin embargo, tenemos que saber aprovechar esta energía, porque de otra forma tal energía, que podría ayudarnos a lograr la aprobación social, funcionaría en nuestra contra, evitando que presentemos nuestro mensaje adecuadamente.

Las siguientes sugerencias se ofrecen para ayudarte a canalizar esta energía para tu ventaja.

  • Prepara bien tu mensaje.
  • Si has dedicado tiempo y energía a preparar un mensaje es probable que quieras comunicarlo. Si no lo has preparado, al tener que presentarlo te sentirás nervioso.
  • Selecciona un tema que pienses que va a interesar al grupo, que te interese a ti, y sobre el cual tienes información. Si quieres hablar de un tema sobre el cual no estás bien informado, tendrás que realizar tareas de investigación, y esto requiere tiempo. Si no tienes tiempo para investigar adecuadamente, es mejor no intentar hablar sobre tal tema y seleccionar otro.
  • Utiliza apoyos visuales en tu presentación. El uso de estos recursos en una presentación tiene dos ventajas. Primero, te ayudará a recordar la secuencia de tu mensaje. El visual demostrará los puntos importantes del mensaje y, mientras hablas, fácilmente te acordarás de estos puntos.
  • Una vez que elabores tu mensaje practícalo con un amigo, con un grupo de amigos, ante un espejo, mientras te afeitas o te maquillas. Practícalo caminando, en la clase, en la alberca, camión o carro, mientras te estás vistiendo o preparando la comida. Aprovecha los momentos en que estás desempeñando una actividad mecánica e inevitable para practicar tu discurso.
  • Visita el lugar donde vas a presentar tu discurso antes de la fecha de la presentación; por lo menos llega unos minutos antes de la misma Así podrás averiguar dónde están las salidas eléctricas o en qué parte podrías colgar un cartel, esto es. para que sepas con anticipación cómo vas a presentar tus apoyos visuales. Si llegas a último momento y no sabes cómo presentar apoyos, esta falta de conocimiento servirá para crearte tensión justamente en el momento cuando más necesitas sentir que tiene la situación bajo tu control.

Las cualidades de un buen orador, están, pues, en relación al público para satisfacer sus expectativas y genere una actitud positiva, y en relación al mensaje que se transmite, pues ante la falta de las cualidades necesarias del orador, se pierde el sentido del mensaje o queda nublado por comportamientos que desmerecen toda la investigación realizada por el orador. Por ello, se puede concluir este apartado afirmando la necesidad de prepararse para la comunicación oral es una de las tareas más importantes de cualquiera que desee ser parte del medio que construye la sociedad, que está al frente de los cambios socioculturales y que busca provocar un cambio en la sociedad.

Referencias Bibliográficas:

BEETTINGHAUS, E.P. (1973), Persuasive Communication, New York: Holt, Rinehart and Winston.

BREMBECK W.L y HOWELL W.S. (1976), Persuasion: A means of Social Influence, USA: Prentice Hall International

KENNEDY G. (1963), La oratoria en el siglo IV, en: P. E. Easterling y B.M.W Knox (eds), Historia de la literatura clásica I. Literatura Griega, Madrid: Cambridge

Redacción: construcción de párrafos

letras

Un párrafo es la mínima unidad de redacción que explica y desarrolla el significado de una idea. Un párrafo generalmente tiene tres partes: la oración principal, las oraciones argumentativas y la oración concluyente; todas ellas contienen la misma palabra clave o idea clave que controla la información en el resto del párrafo. Un párrafo es un conjunto de oraciones que desarrollan una idea y está separado por un punto y aparte. Puede contener varias oraciones señaladas por puntos o por puntos y comas y constituye la columna vertebral de un texto.

parrafo

Existen estrategias y técnicas básicas que se pueden usar para producir un escrito con efectividad. En general, en las tareas como estudiante o profesional se requiere escribir párrafos, ensayos, monografías y tesis de extensión y contenido variable y diferente. Los párrafos y los ensayos deben contener ideas principales y adicionalmente mayor explicación o desarrollo de las mismas.

Tipos de párrafos

Una primera división es la siguiente:

  • Párrafos descriptivos. Se usan para:
    • Describir
    • Establecer características de cosas, personas, situaciones
    • Abundar en aspectos que se quiere destacar
    • Explicar una idea o definir un personaje
  • Párrafos narrativos. Son los que:
    • Cuentan hechos o procesos a partir de un objeto o sujeto central
    • Permiten la lectura y desarrollo de las ideas
    • Se usan en textos científicos y literarios
    • Caracterizan a los periódicos o cuentos, llevan orden cronológico de afirmaciones e informaciones
    • No necesitan garantía
  • Párrafos Argumentativos: Son los que:
    • Definen ideas o conceptos
    • Tienen como objetivo persuadir al lector de la idea exacta
    • En los que el autor fundamenta su postura o afirmaciones con relación a una idea
    • Cuya estructura es compleja, se relacionan párrafos descriptivos o narrativos
    • Se establece una premisa, tesis, supuesto y se señalan razones. Se citan autores, cifras, hechos verídicos

Por otra parte, nos encontramos que existen otras clasificaciones, que abundan sobre el contenido de cada uno de los párrafos y la parte de la cual forman parte, ya sea la introducción, desarrollo o conclusión. Así tenemos los siguientes tipos:

Párrafos de Desarrollo

  • De enumeraciónLa información se presenta en forma de listado, relacionada entre sí. Este párrafo se compone de dos partes: la lista de propiedades y la idea principal como organizador. Ésta puede presentarse en forma de recuento, dice cuántos elementos anteceden o preceden a la lista; de síntesis, hace una anticipación presentando los contenidos brevemente.
  • De secuencia.Similar al de enumeración, los elementos se presentan de manera separada, ordenados siguiendo un criterio explícito; por ejemplo, espacial, cronológico, explicitado por medio de letras o números. Es común en los textos de tipo científico y típico en las instrucciones operativas para la resolución de un problema.
  • De Comparación/Contraste. Indica las semejanzas o diferencias entre dos o más objetos, situaciones, ideas o personas y establece una comparación de acuerdo con ciertos criterios seleccionados de antemano. Serafini propone dos tipos de esquema general: 1) Desarrollo por descripciones contrapuestas: cada una de las categorías se analiza por separado, comparando los dos o más objetos y mostrando sus diferencias. El párrafo finaliza cuando se han agotado los criterios de comparación. 2) Desarrollo por descripciones separadas: cada objeto es analizado por separado. Se construyen de esa forma dos párrafos con estructura idéntica, con los términos de la comparación presentados en paralelo.
  • De desarrollo de un concepto. La idea principal se enuncia de manera explícita, luego se reafirma con ejemplos o argumentos. Las ideas de apoyo explican, aclaran, dan detalles o ilustran la idea principal. Ésta puede aparecer al principio o al final.
  • De enunciado/ solución de un problema. En el desarrollo de este párrafo el problema se enuncia de manera retórica, así como también la solución. Su uso es común en textos de tipo descriptivo y científico. Consta de dos partes: a) presenta el problema, b) presenta la solución. Para este esquema existen variantes: a) forma completa, b) contraposición de soluciones, c) omisión de solución, d) omisión del problema.
  • De Causa/ Efecto. Es un párrafo que presenta un acontecimiento, hecho o situación, explicando a continuación las causas que lo provocaron. La descripción de la causa puede preceder o bien seguir a la del efecto 

Párrafos de introducción

Un párrafo de introducción es el primer contacto que el lector tendrá con nuestro escrito, de manera que debemos captar su atención e interés desde este momento para que siga leyendo hasta el final. Existen varias formas de estructurar una introducción. A continuación se presentan las más comunes:

  • De síntesis:Es la más frecuente en todo tipo de texto, en ella se resume el tema o la tesis del escrito. La ventaja de esta introducción es que presenta en forma rápida, información esencial sobre el contenido del texto, la desventaja es que hace la información previsible y reiterativa.
  • De anécdota. Las anécdotas, los hechos, las historias, atraen e involucran al lector.
  • De breves afirmaciones. Es típica del estilo periodístico; son frases breves, sintéticas y efectivas.
  • De cita.Es una de las formas más utilizadas y eficaces para atraer la atención del lector, pueden ser proverbios, versos de poetas o frases pronunciados o escritas por una persona famosa.
  • De interrogante. Plantea un problema; el texto posterior describe su desarrollo y en ocasiones añade otras interrogantes que ilustran los diferentes aspectos de la cuestión inicial.
  • De analogía. Establece una comparación entre el tema escrito y otra situación; explica el problema aprovechando un contexto similar que sea capaz de atraer la atención inicial del lector. Los párrafos de introducción también pueden ser las llamadas “entradas novedosas” utilizadas por los periodistas para atraer el interés de los lectores.

Párrafo de conclusión

Un párrafo de conclusión es el cierre de nuestro escrito, se requiere un desenlace en el que estén presentes los puntos más importantes Existen varias formas de estructurar una conclusión. A continuación se presentan las más comunes:

  • De síntesis. Breve resumen de las principales ideas del escrito
  • De anécdota. Recupera el hilo de todo el texto a través de elementos narrativos o visuales que atraen la atención del lector dejándose un buen recuerdo del escrito.
  • De breves afirmaciones. Sigue a un período que representa el verdadero final del texto y se plantea como un eco, una resonancia que profundiza en él.
  • De cita. Se pueden usar cualquier tipo de citas siempre que se adapten al tema tratado.
  • De interrogante. Plantea al final del escrito las cuestiones no resueltas, los problemas abiertos a las hipótesis del futuro.
  • De analogía. Establece una comparación entre el tema escrito y otra situación, explica el problema aprovechando un contexto similar que sea capaz de atraer la atención inicial del lector.

Aunque estas composiciones pueden diferir en su longitud y contenido, un párrafo y un ensayo son similares en dos formas importantes. Primero, cada uno tiene una idea central en una oración principal (en el caso del párrafo) o en un párrafo principal (en el caso del ensayo). Segundo, la idea central en la oración principal o párrafo principal debe estar completamente explicada o desarrollada en oraciones o párrafos argumentativos.

Estructuras de un párrafo

Estructura que confronta dos términos, ideas u objetos, para señalar similitudes o diferencias. Por ejemplo: “Un libro y un folleto son publicaciones diferentes. El libro tiene una extensión superior a 40 páginas, está encuadernado y consta de un índice de temas diversos, mientras que el folleto se conforma por unas cuantas hojas engrapadas que desarrollan un tema específico”.

Relaciona una idea central que se puede ejemplificar. Un ejemplo de ello: “La Navidad es una época de celebración: se organizan reuniones familiares, abundantes comidas y cenas, se hacen regalos en buen espíritu de concordia y amor”.

Establece el asunto desde la primera oración y determina el desarrollo de las ideas: “Se puede abordar el problema del medio ambiente desde tres perspectivas básicas: los recursos naturales, que constituyen la materia prima de todo proceso productivo; el hombre, sujeto que actúa y vive el mundo, y por último la necesidad de un desarrollo sustentable”.

Idea Principal

La idea principal de un párrafo está contenida en una oración principal, la cual debe ser lo suficientemente clara en su requerimiento de mayor explicación o desarrollo en otras oraciones argumentativas relacionadas, las cuales, a la vez, tienen como referencia el sujeto de la oración principal. Una buena oración principal no es demasiado general o demasiada estricta en su sentido. Es recomendable establecer la idea central al principio del párrafo, en la primera oración.

Existen distintas maneras de tipificar los párrafos; lo más importante es que se debe incluir en ellos la información que responda a las preguntas: ¿qué?, ¿quién?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿por qué? y ¿cómo? Dependerá del tipo de escrito y del estilo del escrito, si se contesta a las preguntas: una por párrafo o dos en un mismo párrafo.

Géneros textuales: informe

informe

El informe es un documento escrito en prosa discursiva (científica, técnica, administrativa o comercial), con el objeto de comunicar la información. Aprende con este curso a hacer un buen informe orientado al tema que quieras tratar.

Características

Tiene características propias que la diferencian netamente de los escritos literarios, como el cuento, la novela, el ensayo, la poesía o el drama, y aun el periodismo.

  • El informe es generalmente redactado para un superior, como una obligación profesional del autor, y muy rara vez para otra persona; en muy pocos casos se redacta un informe para un público amplio.
  • El contenido del informe no depende de la elección del autor, sino de las exigencias de una tarea o empleo, y versa por lo general sobre un asunto técnico, sobre hechos, reconocimientos, investigaciones, estudios o labores realizadas por el informante.
  • Admite libremente toda clase de medios que contribuyen a trasmitir claramente el pensamiento: fotografías, diagramas, gráficos, estadísticas, cuadros numéricos, documentos originales, anexos ilustrativos o demostrativos.
  • El estilo se ajusta a las conveniencias o costumbres establecidas por la práctica de cada caso (fórmula, frases, vocabulario), y en tal sentido, debe ser preciso, claro correcto y completo.
  • Los párrafos son característicamente cortos y concisos, sin intención artística. Muchas veces se adaptan fórmulas expresivas ya elaboradas por la tradición, que deben respetarse.
  • El vocabulario es usual en la materia que se trata, y por ello resulta generalmente especializado, con neologismos, tecnicismos y aun barbarismos.
  • Los modos básicos de un informe: La narración, la descripción, la exposición y la argumentación.

Contenido

Los informes varían mucho en cuanto a su extensión y estructura, de acuerdo con la práctica de la organización para lo cuál se elaboran. Pero, básicamente, todos se ajustan a un contenido común que comprende:

  • Propósito: todo informe contiene una exposición declarada del propósito o finalidad con que se expresa (¿Para qué?).
  • Método o procedimiento: Explica la forma, procedimiento, técnica o método empleado en la recolección de datos o en la investigación, para que el lector juzgue la exactitud veracidad o grado de confiabilidad en la información que se le proporciona (¿Cómo?).
  • Hechos: Incluye también una descripción o narración de los hechos encontrados, en forma objetiva, lógica, clara y analítica (¿Qué?).
  • Análisis y discusión: La información que se proporciona debe ser analizada y evaluada con el criterio del informante, para que su destinatario decida sobre su valor.
  • Conducciones, recomendaciones o solicitaciones: El informe concluye con la opinión o el punto de vista del autor; o con una recomendación al lector para asociarlo en la decisión; o a veces concluye con una solicitud o pedido de normas para actuar (¿Qué debe hacerse?). 

Tipos de Informes

Existen muchos tipos de informes según la función que se les da. Los principales son:

  • Informe expositivo:
    • Se exponen situaciones en forma ordenada (de mayor a menor o inversa)
    • No hay interpretaciones(yo creo, yo pienso, sugiero, etc.)
    • Estilo formal y objetivo y más descriptivo
    • No hay conclusiones, sólo datos e información relevante.
    • Informes sobre el proceso de manufactura.
  • Informe interpretativo:
    • Se interpreta y analiza (valoran o miden) hechos y situaciones de la empresa o institución.
    • Se incluyen datos recomendaciones y conclusiones que sirven para tomar decisiones.
    • Estilo es analítico, documentado y formal
    • Informes sobre expansión, reducción o cambio de una empresa.
  • Informe formal:
    • Tiene un contenido amplio y detallado.
    • Se usa en casos y plazos ya establecidos por la empresa o institución (Preliminar, en marcha, final, diario, semanal, mensual, trimestral, semestral, anual)
  • Monografía:
    • Es un informe sobre un asunto limitado que se ha investigado académicamente según un método científico o técnico, es la expresión del resultado de esa investigación.
    • Se usa en las escuelas y especialmente en las Universidades. (Al ser un informe complejo, la monografía tiene sus propias reglas y estructura que lo diferencia de los demás ejemplos. Posee sus propios pasos, presentación, tipo de letras y márgenes, etc.)
  • Tesis:
    • Designa la proposición que se mantiene con razonamiento para llegar a una conclusión válida, fundada.
  • Orales:
    • Finalmente cabe decir que los informes de todo tipo pueden ser escritos, pero también pueden ser orales.

 

Géneros textuales: carta

carta

Se clasifican por su contenido en:

  • Personales: son de carácter privado o familiar, se dirigen a personas con quienes tenemos un trato más cercano, como los amigos o parientes. Se escriben con fines diferentes: saludar, felicitar, comentar algún problema, dar un pésame y otros. Emplean un lenguaje sencillo, cotidiano.
  • Comerciales: están relacionadas con los trámites de compra – venta de objetos, bienes y alimentos. Sirven para solicitar un envío, una compra, una cotización, un pago, un crédito, etc. En ellas el tratamiento hacia los destinatarios es más formal aunque no rebuscado.
  • Oficiales: forman parte de la correspondencia de instituciones oficiales como: oficinas de gobierno, escuelas públicas y privadas. Se envían para solicitar algún servicio como emisión de constancias, validación de estudios y otros.

La carta tiene una estructura propia:

  • Membrete. En las cartas personales se omite el membrete, ya que el destinatario obviamente ya conoce el nombre y la dirección del remitente, de manera que la carta debe comenzar con el lugar y la fecha.
  • Lugar y fecha
  • Destinatario
  • Saludo. Éste suele consistir en palabras como: “Estimado”, “Mi muy querido”, “Inolvidable”, a esta expresión se le denomina vocativo, sirve para llamar a la persona a quien se dirige el que escribe y así llamar la atención del receptor.
  • Cuerpo de la carta. Ésta debe escribirse después del lugar y la fecha, dejando un margen en la orilla izquierda del papel. Los renglones deben estar derechos y el papel limpio y liso. Los párrafos no deben rebasar de seis o siete renglones a fin de dar una mejor presentación a la carta. Al desarrollarse la idea han de tenerse muy en cuenta los siguientes factores: lo que se va a decir; se cuidará que la redacción sea clara y precisa; se corregirán los errores gramaticales, pues de lo contrario darían una muy mala impresión al destinatario; se procurará cuidar la imagen del enunciador, ya que ésta se refleja en el contenido de la carta, por ello se suprimirán las palabras prosaicas y vulgares.
  • Despedida. Las frases de despedida forman parte del último párrafo y pueden variar, según el carácter de la carta. “Tu amigo que te aprecia y siempre te recuerda”, “Abrazos y besos de tu mamá”, “Con el cariño de siempre, me despido”
  • Firma (lleva el nombre completo y el cargo).
  • Posdatas. Se escriben debajo de la firma o en el caso de haber olvidado algo vinculado con el mismo texto, y también para agregar una idea diferente de la expuesta en el contenido de la carta. Las posdatas deben ser únicas, breves y claras.
  • Referencias finales.

El sobre debe ser escrito preferentemente a máquina, pero cuando esto no sea posible, se procurará escribir con la letra más clara posible:

  • En el centro del sobre se escribirá el nombre completo del destinatario, su dirección, código postal, ciudad y estado y país.
  • En el extremo superior derecho se pegarán los timbres necesarios para cerciorarse de que la carta llegue a su destino.
  • En el extremo superior izquierdo o en el dorso del sobre, sobre la solapa, se escribirán los datos del remitente: nombre, dirección y código postal, ciudad y estado y país.