Lenguaje, pausas y muletillas

“Quizá de todas las creaciones del hombre, el lenguaje es lo más asombroso.”
Lytton Strachey

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Lo que algunas personas hacen

Antonia es jefa de mantenimiento de una importante cadena hotelera. Es una mujer grande con una voz resonante y con cierto aire de seguridad. Cuando habla, termina cada frase con “¿NO?”. Al busca r consentimiento con la palabra “¿NO?” ella no está siendo consecuente con su confianza natural y con el contenido de su mensaje.

Un importante representante del gobierno hizo una declaración de tres minutos y once segundos justificando el ataque sobre una posición enemiga. En ese corto período de tiempo hubieron 57 “humms”, “ehs” y “ahs”. La credibilidad de su declaración se vio seriamente afectada por estas muletillas nerviosas.

Alfredo es un excelente maestro de oratoria. Mide dos metros de estatura y tiene una voz muy potente, es bien parecido, tiene buena pronunciación y es muy solicitado como orador. También tiene una malacostumbre. En una conversación (igual que en un discurso) muchas veces emplea las palabras “algo así” como un calificativo. Esto afecta su credibilidad, especialmente si está haciendo énfasis en una afirmación. Tales calificativos son hábitos muy arraigados y son difíciles de eliminar.

Cómo mejorar su uso del lenguaje (agregar pausas y eliminar muletillas)

El lenguaje se compone tanto de palabras como de muletillas. Las personas se comunican mejor cuando son capaces de seleccionar las palabras correctas. Esto requiere de un amplio vocabulario que se pueda usar responsiva y apropiadamente de acuerdo con cada situación. Uno no le hablaría a un niño del mismo modo que a un grupo de físicos. Las muletillas son barreras para una comunicación clara. Los “ah”, “eh”, “este”, “hmm” etc., no sólo suenan mal sino que causan distracción cuando se repiten en forma de hábito. Las pausas son una parte integral del lenguaje. Un buen comunicador usa pausas naturales entre frases. Un excelente comunicador usa las pausas, además, para causar efectos dramáticos.

Lenguaje directo

Exprese y pregunte lo que quiere saber y afirmar. Dru Scott hace énfasis en esta diferencia al cambiar “lo intentaré” por “lo haré”, o bien “no podemos” por “usted puede” en su libro Satisfacer al cliente: la segunda mitad de su trabajo (busque información al final del libro):

“Intentaré conseguirle una respuesta”

(supla por)

“Me informaré y me volveré a comunicar con usted antes de las 4 p.m.”

El vocabulario se aumenta con la práctica

Los niños aumentan su vocabulario por medio del estudio formal en las escuelas. Los adultos no lo hacemos con el mismo motivo porque no se nos está calificando por ello. Pero nuestro nivel de educación, claridad y efectividad en las comunicaciones a diario se pone a prueba por las palabras que elegimos. Cualquiera puede aumentar su vocabulario incorporando activamente nuevas palabras.

Cuidado con el lenguaje de jerga

El lenguaje de jerga es una herramienta excelente al hablar con personas que comparten el mismo idioma. Aun palabras en español sonarán como una lengua extraña si la persona que lo escucha no entiende su jerga.

La pausa: una herramienta de lo más importante

Usted puede hacer una pausa natural de tres o cuatro segundos aun en medio de una frase. El problema es cuando no lo hace. Cuando lo hacemos, una pausa de tres o cuatro segundos nos parece como de veinte. Practique hacer pausas y obtener respuestas para aprender lo natural que se escucha hacer una pausa. Exagere las pausas cuando esté practicando para que en las conversaciones reales lo haga de manera más natural.

Cambiar muletillas por pausas

Las muletillas son aquellas barreras innecesarias, indeseables (y superfluas), de la comunicación. No use “ah”, “eh”, “este”, “hmm”, ni ningún otro “sustituto de pausas” innecesario. Grabe su voz y/o busque retroalimentación para reconocer sus muletillas, y después concéntrese en eliminarlas.

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Ejercicios para la conciencia y el desarrollo de las habilidades

Use una nueva palabra cada día

Haga un esfuerzo por usar una nueva palabra cada día en sus conversaciones. Busque varias ocasiones en que pueda aplicar esa palabra. Intente con palabras como: diseminar, jocoso, lisonjero, empírico, robusto, etc. Las palabras no tienen que ser largas ni intelectuales, sólo diferentes. Haga su propia lista y trabaje con ella diariamente.

Use un diccionario

Ponga un diccionario sobre su escritorio, en su oficina y en su casa. ¡Úselo! La mayoría de nosotros rara vez usamos el diccionario a menos que, o hasta que, estemos acostumbrados. Simplemente buscar el significado de una nueva palabra que acabe de leer o de escuchar le ayudará mucho a aumentar su vocabulario. Un vocabulario más amplio le da la capacidad de escoger la palabra o frase correcta en el momento apropiado. Esto no quiere decir que use palabras poco comunes para presumir, simplemente que es capaz de usar las palabras más claras, descriptivas y apropiadas para cada situación.

Cuidado con el lenguaje de jerga

Todos usamos algo de lenguaje de jerga en nuestra vida. Haga una lista de diez frases de jerga que use comúnmente. Esté consciente de las situaciones en que las usa. Está bien usarlas con personas que entienden su significado, a otras puedan confundirlas.

Hable con pausas

Grabe su voz al hablar haciendo pausas intencionales de tres segundos. Haga esas pausas primero entre frases. Luego haga una pausa de tres o cuatro segundos en medio de la frase. Exagere las pausas para que parezcan muy largas cuando las está grabando. Luego, al escuchar la grabación, no te lo natural que suenan.

Elimine las muletillas

Lo que causa más distracción en el lenguaje son las muletillas (esas “eh”, “ah”, “este”, que no necesitamos usar). Existen dos maneras efectivas para eliminarlas por medio de simples modificaciones del comportamiento:

Pida a un asociado o a un amigo que diga el nombre de usted cada vez que usa una muletilla. Por ejemplo, si usted acostumbra decir mucho “eh”, cada vez que diga “eh” en una conversación pídale a su compañero que lo llame por su nombre. Solamente deben decir esto y nada más. Su nombre es simplemente una herramienta de retroalimentación. Muy pronto usted se dará cuenta cuando usa esa “muletilla”. En poco tiempo usted evitará usarla y en su lugar hará una pausa.

Grábese lo más frecuentemente posible para estar consciente de sus muletillas. Escuchar la grabación una y otra vez le recordará hacer una pausa en lugar de las molestas muletillas. Grábese al hablar por teléfono, charlando o en situaciones formales (no importa dónde). Pero eso sí, asegúrese de escucharse todos los días.

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