Discursos persuasivos

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Los discursos persuasivos se utilizan para convencer al público de adoptar un punto de vista en particular. Este tipo de discurso incluye hechos para respaldar una opinión. La información vertida en los discursos persuasivos debe ser investigada y los mismos deben incluir referencias. La persona que da un discurso disuasivo debe elegir una opinión y sostenerla a lo largo del mismo.

Propósito general

Sabemos que debemos votar, pero ¿cuántos votamos? Sabemos que debemos nutrirnos bien, pero ¿cuántos nos conformamos con las papitas y churritos que se pueden adquirir rápida y fácilmente en los supermercados? ¿Cuántos nos esforzamos por buscar alimentos más balanceados y nutritivos? Creemos como cristianos que debemos usar la palabra para hablar bien de nuestro prójimo, pero ¿cuántos la usamos para criticarlo?

La flojera, la decidía y la debilidad humana son causas por las que no hacemos lo que creemos. Requiere energía, paciencia, disciplina, orden y pensamiento para poner en práctica nuestras creencias. Es más fácil no actuar, no movernos, no gastar energía, no invertir en mejorar nosotros mismos y nuestro entorno. El buen orador puede hacer recordar a las personas sus valores, sus creencias, y moverlas hacia la acción para realizarlas. Es el buen orador, con su discurso para motivar, el que puede mover a su público de la inacción a la acción, a poner en práctica lo que realmente cree que debe hacer. El buen hombre, el líder que sabe hablar bien, provee la chispa que necesita el público para despertarse de su inercia y… ¡actuar!

Propósito específico

Cuando el orador quiere que su público inicie alguna acción, empleará un discurso para motivar a la acción. En este discurso se trata de mover a un público predispuesto a que tome tal acción. Es decir, la posibilidad de lograr una acción por parte del público requiere primero que éste tenga actitudes favorables hacia la recomendación. Si el persuasor determina que su público no conoce el tema, que tiene actitudes ligeramente negativas, ligeramente positivas, o neutras, sabrá que antes de poder motivar a este público a que tome alguna acción tendrá que hacer el esfuerzo persuasivo de convicción para cambiar sus actitudes.

Por otro lado, cuando el persuasor juzga que su público tiene actitudes favorables o muy favorables hacia la recomendación, sabrá que éste se encuentra en una posición de actitud apropiada para motivarlo a la acción. El propósito específico del discurso para motivar, expresado desde el punto de vista del público, generalmente expresa un verbo de acción. El propósito específico para motivar a la acción se expresa con un verbo de acción, como por ejemplo: sonreír, caminar, usar bicicleta, comer naranja, usar antibióticos, etcétera.

También para este tipo de discurso se puede redactar el propósito específico desde el punto de vista del público con el uso del verbo “ser” en el modo imperativo y con modificadores que expresan los valores del público, de esta manera se estará solicitando un cambio de actitud en el público. Observamos el ejemplo:

  • Propósito general: Persuadir: (motivara la acción)
  • Propósito específico:Lo que quiero lograr del público: Que el público sonría
  • Cómo pienso lograrlo: Motivando a que sonría

 

 

 

 

Estos ejemplos del propósito específico para el discurso de motivación señalan que el orador en su discurso, le hará recordar al público, sus valores sociales y el comportamiento social ideal que debe acompañar estos valores. La acción a tomar no está expresada explícitamente en el propósito específico. Queda implícito que el cambio que se pide de un comportamiento social real a uno ideal se debe manifestar en alguna forma específica. Propósito específico del discurso motivacional expresado con el verbo “ser”:

  • Propósito general: Persuadir: (motivar a la acción)
  • Propósito específico: Lo que quiero lograr del público: Que el público sea paciente con sus semejantes
  • Cómo pienso lograrlo: Motivando al público a ser paciente con sus semejantes

 

Secuencia motivadora

La secuencia lógica más apropiada para el discurso para motivar es la “secuencia motivadora” que propusieron Alan Monroe y Douglas Ehninger (1986:244). Consiste en cinco pasos que, según estos autores, conducen al público a aceptar una recomendación.

Los comerciales de la televisión tipifican la secuencia motivadora. Por ejemplo, aparece una mujer bonita (atención), su novio o esposo sale después con una cámara en la mano; intenta fotografiarla… frunce la frente… ¡pequeñas arrugas! (necesidad). La Crema Cremosa suaviza la piel (satisfacción de la necesidad). La mujer se aplica la Crema Cremosa… sigue una escena con el novio o esposo tocándole el rostro de suave piel (visualización). Después se pide la acción: ¡Compre Crema Cremosa! (acción)

Pasos de la secuencia motivadora:

  • Atención:El orador dice o hace algo que atraiga la atención del público.
  • Necesidad:El orador describe la necesidad o el problema.
  • Satisfacción:El orador propone una solución al problema que satisfará la necesidad.
  • Visualización: El orador hace referencia a los resultados o efectos para el público si éste sigue su recomendación.
  • Acción: El orador pide acción específica o aprobación del público.

 

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